Ejemplos ?
Sin embargo, en el curso de las discusiones acerca de los candidatos cambió de opinión y finalmente votó por el duque Lotario quien como Lotario III fue elegido rey romano-alemán. Lotario había prometido dar como esposa a su hija Gertrudis, al hijo de Enrique, Enrique el Soberbio.
En el siglo XII estas tierras fueron sometidas por los Duques de Sajonia Enrique el Soberbio y Enrique el León, el cual fundó el obispado de Ratzeburg en 1154.
Aunque la guerra terminó en 1135 con la sumisión de Conrado III, las tornas cambiaron en 1137 al morir el emperador Lotario II, y Conrado III fue electo Rey de Romanos frente a Enrique el Soberbio, heredero de Lotario.
Era hijo de Enrique el Soberbio, Duque de Sajonia y Baviera, el cual era hijo del Duque Güelfo I de Baviera (cuya primera esposa fue la heredera de los Billung (en alemán Billunger), anteriores duques de Sajonia), y de Judith de Flandes, su segunda mujer.
Vasallo del rey Lotario III, es encargado de controlar la Marca del Norte (Nordmark) desde la cual conquistará el principado de los wendos en el 1134, autoproclamándose Margrave de Brandeburgo a partir de 1140. En 1138, el rey Conrado III destrona al duque de Sajonia, Enrique el Soberbio de los Welfen, y le da el título a Alberto.
En 1127 Lotario II se aseguró el apoyo de la dinastía de los güelfos al convertir en su yerno al duque de Baviera, Enrique el Soberbio, que era también marqués de Toscana y de Verona.
El rey Conrado III había desposeído de sus ducados a Enrique el Soberbio, quien había sido su rival por la corona en 1138, otorgando el de Sajonia a Alberto el Oso y el de Baviera a Leopoldo I, archiduque de Austria.
En esta situación, Conrado III fue elegido rey rival de Romanos en 1127, y en 1128 fue coronado rey de Italia con apoyo de Milán, pero no consiguió asegurarse allí una posición, ya que el papa Honorio II (1124–1130) se negó a reconocerle, así como las ciudades enemigas de Milán como Novara, Pavía, Cremona, Piacenza o Brescia; en cambio, el rey Lotario II se aseguró el apoyo de Enrique el Soberbio, de la dinastía de los Güelfos, que era duque de Baviera y también marqués de Toscana y de Verona, y al que le hizo yerno suyo en 1127.
La guerra se reinició entre Conrado III y Enrique el Soberbio, quien fallecido en 1139, la continuó su hermano Güelfo VI. Es en el asedio de Weinsberg en 1140 cuando los nombres de ambas facciones fueron establecidos por los gritos de guerra, güelfo (contrarios a los Hohenstaufen) y Waiblingen (el nombre de un castillo de los Hohenstaufen, que daría lugar al término gibelino).