El Paraíso


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Paraíso, El

 
Departamento del S de Honduras, fronterizo con Nicaragua; 7 218 km2 y 254 295 h. Cap., Yuscarán.
Ejemplos ?
Y al estrecharla así, al comprender que en ella estaban mi porvenir y el porvenir de la Humanidad futura, que éramos la pareja, los únicos supervivientes, el Adán y la Eva, no en el Paraíso, sino en páramo del dolor, no supe bien lo que sentía.
Algunas señoras se llevaban a los ojos una punta del guante, y en el paraíso, un vejete lloriqueaba metiendo la nariz en el embozo de la capa para sofocar sus gemidos.
Diputado por el Departamento de El Paraíso, Servando Muños. Diputado por el Departamento de Santa Bárbara, Augusto C. Coello. Diputado por el Departamento de La Paz, Pedro A.
Maradiaga, Diputado por el Departamento de Cortés. J. Tomás Idiaquez, Diputado por el Departamento de El Paraíso. Hipólito Moncada, Diputado por el Departamento de Colón.
Santos del Valle, Diputado por el Departamento de Gracias. Dionisio Gutiérrez, Diputado por el Departamento de El Paraíso. Carlos Bulnes, Diputado por el Departamento de Colón.
Domingo Zambrano, Diputado por el Departamento de Choluteca. Julio César Duron, Diputado por el Departamento de El Paraíso. Francisco Leiva, Diputado por el Departamento de Cortés.
Rafael Ayala, Diputado por el Departamento de Intibucá. Miguel M. Laínez Diputado por el Departamento de El Paraíso. Carlos Conrado Bonilla, Diputado por el Departamento de Cortés.
DEPARTAMENTO DE CHOLUTECA: Jesús María Herrera Regalado Óscar Jacobo Cárcamo Tercero Carlos Humberto Rodríguez Williams Adalberto Abadie Sánchez Antonio Ortez Sandoval DEPARTAMENTO DE EL PARAÍSO: J.
Horacio Moya Posas, Diputado por el Departamento de Atlántida. G. Elvir, Diputado por el Departamento de El Paraíso. R. Muñoz Cabañas, Diputado por el Departamento de Gracias.
El sacristán fue a buscar al cura y le dijo que había en la iglesia un niño que no quería salir y que se imaginaba estar en el Paraíso.
-Pos eso pasó porque un día que fue a buscarme, cuando yo ya había vendío jasta los clavos, en una temporá en que ni pa Dios acertaba yo una carta, llegó mi compadre a mi rincón y como al hombre le dió pena de ver a mi María que era más bonita que el sol, cuasi como estaba Eva en el Paraíso y sin tener ni una silla en que sentarse...
¿En el Bosque de los Moradores Bendecidos por la Eternidad? ¿El paraíso? No, no, no puede ser —dije tartamudeante y admirado— Yo no sabía en dónde me encontraba y no supe lo que hice.