El Havre

Havre, El (Le Havre)

 
C. del N de Francia, departamento del Sena Marítimo, en la Alta Normandía, en el estuario del Sena; 199 388 h (aglomeración urbana, 253 627 h).
Traducciones

El Havre

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ル・アーヴル

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Ejemplos ?
Así fueron editados hasta la saciedad Voltaire, Rousseau, Holbach, Morell y muchos más, cuyos libros eran transportados en buques que anclaban en El Havre, Boulogne y Burdeos, desde donde los propios nobles los transportaban en sus coches para revenderlos en París.
Para 1845 la situación del negocio había decaído a tal punto que la familia se mudó al puerto de El Havre, en la desembocadura del Sena, donde vivía la media hermana de su padre, Marie-Jeanne Lecadre.
Caen, Cherburgo, Carentan, Falaise y otras ciudades normandas sufrieron numerosas bajas en la lucha por la región, que continuó hasta el cierre de la llamada Bolsa de Falaise entre Chambois y Montormel, seguida de la liberación de El Havre.
A pesar de que las pérdidas fueron “un hincón” para la enorme flota aliada, el Alto Mando inglés decidió acabar de una vez para siempre con la flotilla alemana en la noche del 14 de junio de 1944. Esa noche se desencadena un ataque aéreo en El Havre.
Para decirlo con las palabras del programa marxista francés, han transformado el sufragio universal de moyen de duperie qu'il a été jusqu'ici en instrument d'émancipation —de medio de engaño, que había sido hasta aquí, en instrumento de emancipación Engels cita la introducción teórica escrita por Marx para el programa del Partido Obrero Francés que se aprobó en el Congreso de El Havre en 1880.- .
En las turberas de Grumesnil o en los terrenos de El Havre habrían podido hacer, casi seguro, excelentes especulaciones; y la dejó consumirse de rabia ante la idea de las sumas fantásticas que sin duda podría haber ganado.
Buenazo, inofensivo y servicial, había organizado la defensa con un ardor incomparable, haciendo abrir zanjas en las llanuras, talando las arboledas próximas, poniendo cepos en todos los caminos; y al aproximarse los invasores, orgulloso de su obra, se retiró mas que a paso hacia la ciudad. Luego, sin duda, supuso que su presencia sería más provechosa en El Havre, necesitado tal vez de nuevos atrincheramientos.
Y la respetuosa aprensión del hotelero hacia sus maletas. No había sido suficiente abandonar El Havre. La absurda novela del envenenamiento de su mujer le había seguido hasta Tánger.
Luego, apartándose del asunto ya de sobra repetido, la monja hizo mención de varias fundaciones de su Orden; habló de la superiora, de sí misma, de la hermana San Sulpicio, su acompañante. iban llamadas a El Havre para asistir a cientos de soldados variolosos.
Estoy de próxima partida para Londres, y sólo me detiene la indispensable necesidad de dejar todas mis cosas encajonadas y siquiera en camino para el puerto en que se han de embarcar (que será en el Havre) en principios o mediados de septiembre.
Algunos tenían planteados asuntos de importancia en El Havre, ocupado todavía por el ejército francés, y se propusieron hacer una intentona para llegar a ese puerto, yendo en coche a Dieppe, en donde podrían embarcar.
Y le hubiera matado si entre todos no me lo quitan. Ignoro cómo salí, cómo pude salvarme. Unos vecinos me ocultaron, y, al fin, me dijeron que podía irme a El Havre... Así vengo.