El Franco

Franco, El

 
Mun. de la prov. española de Asturias; 4 170 h.
Ejemplos ?
Hincado al leño lo conduce a tierra y a seis brazos del bruto lo descalza. Desmonta el franco súbito, y le aferra el yelmo, aún en el suelo, y se lo alza.
Debía de haber, pues, el franco exceso mucho turbado a Dios la augusta frente; pues enviaba al sarraceno avieso a dar muerte y castigo a aquella gente; mas entre tanto aterrador suceso, Rodomonte infligía el más patente.
Y, porque era cortés y asaz parece no menos que los dos primos él arda, toda merced de que es capaz le ofrece y, aun sin el yelmo, a dar favor no tarda; toma el arma y furioso comparece donde de él poco el franco se acobarda.
"SECRETARIA DE HACIENDA "El Gobierno de la República ha mantenido durante el periodo que comprende este informe, una política económica y financiera que le ha permitido desarrollar actividades de gran trascendencia, orientado prudentemente el franco desenvolvimiento económico del país.
"El régimen de producción agrícola ejidal resulta raquítico, si no imposible en muchos casos, para los intereses de los ejidatarios, si éstos no cuentan con el franco y decidido apoyo del Estado a través de la concesión del crédito.
"Las numerosas necesidades que tienen los pueblos y el franco espíritu de colaboración que he podido estimar en muchos sectores del país, me obligan, a hacer un llamamiento a todos los habitantes de la República para que un verdadero patriotismo, interesantes por acabar con las pasiones que existen en el seno de los pueblos y con las agitaciones infundadas, se agrupen para constituir, con mayor amplitud, unidades de trabajo, persuadidos de que esta es la única forma de poder mejorar las condiciones generales del país.
Del capítulo 50: El ejército de Ariovisto no poseía sobre el de César superioridad numérica; pues el número de alemanes establecidos en el Franco Condado era de 120.000 hombres.
Mas si la envidia o la vileza encona tan santa obra con su inquina fuerte, creed que, cuando caiga el franco muro, no habrá italiano ni alemán seguro; »ni hombre de otro reino que venera a Aquel que dio su vida en el madero.
Las telas de nuestras provincias no decaerán, porque el inglés nunca las proveerá tan baratas ni tan sólidas como ellas; las fábricas groseras de los países que recientemente nacen para el comercio, tienen su aprecio y preferente consumo entre las gentes de aquellas provincias: los telares de las nuestras no decaerán por el franco comercio; pero sobre este punto expondré en la tercera parte consideraciones que acreditarán que no somos insensibles al bien de nuestros hermanos.
Yo pensaba en el policía que, por ejemplo, detuvo en el año 2000 a quien luego resultó ser el franco tirador de Belgrano; lo detuvo, cumplió con su deber y un juez a los cuatro meses lo sobreseyó.
La víspera del día señalado misas y oficios celebrar el franco hizo por todo aquel París sitiado a cura y fraile negro y gris y blanco; y cuantos ya se habían confesado y no eran del demonio entonces blanco, quisieron comulgar, por si su suerte era al siguiente día hallar la muerte.
Que aun reconociendo algún descuido en el cumplimiento de los deberes de justicia y caridad, que la iglesia ha sido la primera en urgir, las clases trabajadoras estaban fuertemente protegidas por la ley, y la nación había entrado por el franco camino de una mejor distribución de la riqueza.