El Ejido

Ejido, El

 
Mun. de la prov. española de Almería, cab. de p. j.; 51 485 h. Horticultura de invernadero.
Ejemplos ?
15º Item, dijeron que por cuanto en los Ejidos de esta ciudad, anda(n) mucha cantidad de ganados vacunos e yeguas, por lo cual al obligado se le hace mucho daño y todas (las) veces no da carne (para el) abasto, ni tan beuna como se requiere, de cuya causa esta República, vecinos e moradores de ella reciben agravio; por tanto ordenaron e mandaron que de aquí (en) adelante ninguna persona de cualquier estado e condición que sea, traiga, ni pueda traer en el Ejido...
Hagamos, pues, política en todas partes: en el hogar, en el ejido, en la fábrica, en las escuelas, en los municipios, en los clubes y asociaciones; política en todas partes y a todas horas.
37º Otrosí, ordenaron e mandaron que haya un potrero en las tierras y parte(s) que este Cabildo tiene (como) señalado (para su jurisdicción), que es en el Ejido de Machángara; y por cuanto en el dicho potrero se ha de gastar en cercarlo y (darlo en) guarda, (la) cantidad de pesos de oro, que cada persona que metiere allí (su) caballo o potro, pague por cada mes que los tuviere, dos tomines para (destino a los) Propios de esta Ciudad.
La expedición del Reglamento para la Planeación, Control y Vigilancia de las Inversiones de los Fondos Comunes Ejidales, obra y propósito del Ejecutivo, representa igualmente provechosa medida que amen de resguardar el ejido y ponerlo a cubierto del abuso, la injusticia y la explotación lo convertirá, para bien de todos, en diversificada unidad de producción económica, vinculada al desarrollo general del país.
La crítica de los disidentes contra el ejido nos obliga a advertir que el gobierno continuará su política de dotación de tierras a los pueblos, con la organización agrícola y refaccionarniento del ejido, pues desea lograr desde luego una producción eficiente y abundante para las necesidades y evolución de nuestro pueblo y contestar así a las objeciones de los enemigos, que aseguran la incapacidad de los campesinos para unafunción de verdaderos productores, cuando es lo único que representaron como siervos y es lógico que lo sepan representar mejor como hombres libres.
Hemos arrastrado un error de origen consignado en la Ley de 6 de enero de 1915, que fue el punto inicial de la legislación agraria, vigente, al no conceder suficiente importancia al aspecto económico del ejido pues la citada ley señala como característica de la "necesidad" para otorgar el ejido la de no alquilar a un precio bajo el trabajo del campesino.
"La situación real es diferente: por el hecho de solicitar ejidos, el campesino rompe su liga económica con el patrón y, en estas condiciones, el papel del ejido no es el de producir el complemento económico de un salario para mejorar la situación de aquel, sino que, el ejido, por su extensión, calidad y sistema de explotación absoluta del trabajador, creando un nuevo sistema económico - agrícola, en un todo diferente al régimen anterior de la Revolución.
Mientras «La Colmena» sólo constaba de algunos ranchos, edificados en las orillas del pueblo en formación, como nidos de caranchos, y habitados por cuatreros que de allí daban sus malones a las estancias vecinas, Álvarez había tenido poco que hacer. El ejido del pueblo lindaba con dos provincias, de modo que si bien pertenecían a su jurisdicción los gauchos del malón, los estancieros robados tenían que elevar sus quejas a otro comisario, sin que él pudiera hacer otra cosa que darles buenas palabras de consuelo y promesas de ayuda.
ARTICULO 39.- Para constituir, ampliar y delimitar la zona de urbanización ejidal y su reserva de crecimiento; así como para regularizar la tenencia de predios en los que se hayan constituido asentamientos humanos irregulares, la asamblea ejidal o de comuneros respectiva deberá ajustarse a las disposiciones jurídicas locales de desarrollo urbano y a la zonificación contenida en los planes o programas aplicables en la materia. En estos casos, se requiere la autorización del municipio en que se encuentre ubicado el ejido o comunidad.
De esta manera el ejido está organizado, no para producir alimentos para el pueblo, sino para aportarle votos al PRI - Gobierno; y esto no lo digo yo, lo dijo un ex-ministro de la Secretaría de la Reforma Agraria, y vaya si tenía razón en lo que decía.
En la tradición ibérica también existía diversidad en las formas de tenencia: las tierras de la Corona, las de los monarcas, los nobles y la iglesia, la pequeña propiedad y la comunal, administrada por los consejos y los ayuntamientos de los pueblos. El ejido formaba parte de esta última y se refería a las tierras de uso común.
En principio dentro de las comunidades indígenas se reconocían cuatro áreas diferentes: el poblado, el ejido para uso común, la tierra de propios y arbitrios para el pago de tributo y gastos de la comunidad y, finalmente, la parcialidad común repartimiento para las parcelas que sustentaron a sus integrantes.