Edward Gibbon

Gibbon, Edward

 
(1737-94) Historiador británico. Autor de Historia de la decadencia y caída del Imperio romano.
Ejemplos ?
Después de que muriese Juan, el 8 de abril, fue aclamado emperador por el ejército. Edward Gibbon, The decline and fall of the Roman Empire, p.72 Dotado de un físico refinado y gran coraje personal, se dedicó incondicionalmente a una carrera militar.
En la época moderna, el trabajo de Alberto era aceptado sin reservas por la mayoría de los historiadores, incluyendo a Edward Gibbon.
El adjetivo «bizantino» adquirió después un sentido despectivo, como sinónimo de «decadente», debido a la obra de historiadores como Edward Gibbon, William Lecky o el propio Arnold J.
No obstante, el historiador Edward Gibbon contrasta a Agatías como "un poeta y retórico" con Procopio, "un estadista y soldado." Agatías obtuvo su información a través de testigos, a diferencia de Procopio, quien ejerció personalmente importantes cargos militares y políticos.
En palabras de Dión Casio: Esta famosa frase ha llevado a muchos historiadores, de los cuales el más famoso es Edward Gibbon, a tomar el reinado de Cómodo como el comienzo de la Decadencia del Imperio romano.
Los historiógrafos eclesiásticos fueron capaces de copiarlo, pero no superaron su puesto. Edward Gibbon, historiador que abordó las causas de la caída del Imperio Romano, señaló que la actitud de Eusebio de Cesarea al redactar su Historia Eclesiástica no era la de un historiador (tal y como se concibe este oficio en términos modernos), sino la de un panegirista que, voluntariamente, excluye todos los aspectos que pudieran desacreditar a la Iglesia y sólo narra los positivos.
New York: Simon and Schuster. Edward Gibbon, History of the Decline and Fall of the Roman Empire, Charles Scott Kimball, A History of Europe.
En su Historia de la Decadencia y caída del Imperio romano, Edward Gibbon nota que los discípulos de San Severino de Nórico fueron invitados por una «dama napolitana», Barbaria, posiblemente la madre de Rómulo, a traer su cuerpo al castillo en 488, «al lugar de Augústulo, quien probablemente ya no estaba más allí».
La primera edición se publicó en Londres el 9 de marzo de 1776 por Strahan y Cadell, en dos tomos, y a un precio de 1,16 libras. David Hume, Samuel Johnson y Edward Gibbon elogiaron la obra, que se agotó en seis meses.
El guión, dice en los créditos, estaría inspirado por la Historia de la decadencia y caída del Imperio romano de Edward Gibbon, cuyo arranque es precisamente el mandato de Marco Aurelio.
De acuerdo a los datos aportados por el historiador Edward Gibbon en la parte VIII del capítulo XVI de su “Decadencia y Caída del Imperio romano” se presenta el cálculo de un máximo de 2000 víctimas cristianas durante la Gran Persecución (303-313 E.C.) y un estimado total de 4000.
Este cambio en la estrategia, criticada por historiadores como Zósimo y Edward Gibbon y defendida por otros como Mommsen, permaneció hasta la caída del Imperio romano de Occidente.