Ejemplos ?
Presidente provisorio da Republica de Bolivia, em virtude de nossos plenos poderes, assignamos o presente Tratado e lhe fizemos pôr os nossos sellos.
De más está decir que aque- lla tarde fué de fraternal reconciliación. Don Leandro no quiso tomar servicio en el Perú, y se em- barcó para España.
Pero tiene usted en el poema escrcnas descripti- vas que habrían ganado no poco en soltura y naturalidad, em- pleando el octosílabo.
En siete partes: 600 sonetos 12 poemas em outava rythma, silvas e sextinas canciones, odas, madrigales, sextinas y tercetos 20 églogas redondillas, glosas, cantos, décimas, novelas y epigramas "Musa nueva" con sonetos, octavas, tercetos, cantos, etc.
Yo, escalando como gato una pared, que de esos prodigios hace el miedo, conseguí subir al techo; pero los bandidos em- pezaron á menudearme, con sus carabinas, pelotillas de plo- mo.
La línea divisoria entre los Departamentos del Cauca y de Nariño será la siguiente: :De la boca septentrional del Guapí en el Pacífico, aguas arriba de dicho río hasta la cumbre de la Cordillera Occidental en donde nace; esta cumbre hacia el Sur a buscar las fuentes del río Mamaconde; esterío hasta su desembocadura en el Patía por el cual se seguirá aguas abajo hasta encontrar el Mayo, porcuya vaguada se cruzará al Oriente em nusca del sato del mismo nombre; de aquí en adelante por el filo del estribo que corre el pre-citado río y se elva gradualmente formando las montañas de Bateras y el Páramo de Achirpallas hasta alcanzar la cima de la Cordillera Central en el Páramo de Alumbral, y en fin, el lomo de dicha cordillera hasta el Páramo del Buey.
Acuérdela el cielo horas más serenas, para que prosiga em- belesando á los amantes de la buena literatura nacional con nuevas producciones de su elegante pluma.
Ninguno de aquellos periódicos contenía, sin em­bargo, la menor alusión a Chichester, y lord Arthur comprendió que el atentado había fracasado.
"Mantenga señor Joan Branca, mantenga vossa merçé". ¿Sabé como é ya nacido aya em Berem, un Niño muy garrido? Sa muy ben, sa muy ben.
—¡Oh!, aquí no hay peligro alguno; puede correr. Pero al llegar al em... Como en una explosión sin ruido, la atmósfera que rodea mi cabeza huye en velocísimas ondas, arrastrando en su succión parte de mi cerebro,—y me veo otra vez sobre el arenero, conduciendo mi tren.
Cuando sus maestros le dijeron que nada tenían ya por enseñarle, lo que equivalía á expedirle y refrendarle título de priniera lanza de Colombia, encomendó el consulado al can- ciller, y se dirigió á la Guaira con la firme resolución de em- barcarse para el Perú.
A continuación, se presenta el texto de la entrevista: El periodista Pedro Ferriz de Con: son las ocho de la mañana con un minuto y tres segundos aquí en la capital de la República Mexicana, y tenemos aquí en el estudio de Para Em pezar, la visita del Presidente de México, y yo quiero reiterarle a nuestros amigos de la República Mexicana, el deseo del Presidente de la República de hacer esta entrevista y de platicar como siempre en términos de la sencillez que debe de caracterizar a una comunicación directa con la gente que, después de todo, es la que espera escuchar del Presidente a un hombre como siempre lo ha escuchado.