durazno


También se encuentra en: Sinónimos.

durazno

(Del lat. duracinus, de carne fuertemente adherida al hueso.)
1. s. m. BOTÁNICA Duraznero, árbol frutal variedad del melocotonero.
2. BOTÁNICA Fruto de este árbol.

Durazno

 
Departamento del centro de Uruguay; 12 208 km2 y 54 000 h. Cap., la c. homónima (28 000 h). Dos centrales eléctricas en el río Negro.

durazno

(du'ɾaθno)
sustantivo masculino
1. botánica duraznero Los duraznos se estropearon con el granizo.
2. botánica fruto de este árbol Hay muchas variedades de durazno.
Sinónimos

durazno

sustantivo masculino
(América) melocotón.
Traducciones

durazno

perske

durazno

préssec

durazno

broskew

durazno

fersken

durazno

peach

durazno

persiko

durazno

persikka

durazno

pêche, pêcher

durazno

אפרסק

durazno

őszibarack

durazno

persik

durazno

ferskja

durazno

pesca

durazno

モモ

durazno

복숭아

durazno

perzik

durazno

pêssego

durazno

бресква

durazno

persika

durazno

şeftali

durazno

durazno

Праскова

durazno

durazno

SM (esp LAm) (= fruta) → peach; (= árbol) → peach tree

durazno

m. peach.
Ejemplos ?
Se sabe igualmente que, a raíz del estallido en Durazno y cuando Montevideo parecía dominado por los alzados, Lavalleja apareció en la Campaña ostentando la categoría de Jefe Supremo del movimiento.
Sala” debió reunirse para sus tareas en Florida, lugar donde residía el gobierno desde los comienzos memorables de junio de 1825, pero si así hubiera sido, perdíase una oportunidad para el “campanazo”… Los precedentes no podían obligar a la Junta de Representantes, “autoridad suprema de la Provincia” y para demostrarlo, contribuyendo a crear “la fibra legal” en el medio bárbaro, era conveniente, desde luego, establecerse en otra parte, aun cuando ello sirviera, además, para mostrar que los diputados preferían acercarse a Buenos Aires y alejarse de Lavalleja y los buenos soldados patriotas acampados en Durazno.
4º El Señor General don Juan Antonio Lavalleja permanecerá en su Cuartel General a la cabeza de las fuerzas que hicieron los movimientos de 29 de junio en el Durazno y 3 de julio en Montevideo incorporándosele.
Para don Ruperto, hacendado en los confines lejanos de la Pampa cristiana, carnear una res era lo mismo que para el hortelano coger un durazno en el árbol.
Dormir allí, pescado en la atarraya de tu labor de estambre y mecedora, mi sueño, entre las dunas de tu saya. ¡Ay, las hermanas de durazno y mora!
Explicó, en definitiva la razón de Lavalleja, y del ejército que lo acompañó en la disolución del cuerpo legislativo (Acta oriental, en Durazno, el 4 de octubre de 1827) que inició así su dictadura que no es lo mismo por definición que tiranía, vale aclararlo.
Lo realiza Canelones el día 8 de setiembre; San José, el 9; Maldonado y Rosario, el 11; Durazno el 23; Rocha, el 25; el 23 de octubre, Concepción de Minas y Soriano, recién el 30 de diciembre, por haber sido preciso que primero se liberaran de la dominación brasileña.
Y bien: en aquellos días el ejército oriental acantonado en Durazno en su mayor parte, tenía, según revista, más de tres mil hombres, generalmente bien armados y disciplinados como nunca en las anteriores épocas de guerra.
Y empezó a curar su melancolía, con glóbulos y duchas al comenzar la primavera, Berta, la niña de los ojos color de aceituna, que llegó a estar fresca como una rama de durazno en flor, luminosa como un alba, gentil como la princesa de un cuento azul.
vosotras, madres de las muchachas anémicas, va esta historia, la historia de Berta, la niña de los ojos color de aceituna, fresca como una rama de durazno en flor, luminosa como un alba, gentil como la princesa de un cuento azul.
Los jefes y las tropas, salvo excepciones deplorables que no quiero recordar, así lo comprendían, manteniéndose unidos y firmes a su lado, en el Durazno, a pesar de que Rodríguez había acudido al innoble expediente – tipo Sarratea – de rendirlos por hambre, al negar el suministro de cualquier recurso.
Y las flores, el fauno orgulloso, la luz del día, vieron cómo en el carro del hada iba por el viento, plácida y sonriendo al sol, Berta, la niña de los ojos color de aceituna, fresca como una rama de durazno en flor, luminosa como un alba, gentil como la princesa de un cuento azul.