Duero

Duero

 
Río de la península Ibérica. Nace en la sierra de Urbión (prov. de Soria), cruza la submeseta septentrional, se interna en Portugal y desemboca en el Atlántico por Oporto. Centrales hidroeléctricas de Aldeadávila y Saucelle. Sus afluentes principales son, por la derecha, el Esla y el Pisuerga, y por la izquierda el Riaza, Duratón, Cega, Eresma y Tormes, en territorio español. En Portugal recibe el Sabor, Túa y Tâmega, por la derecha, y el Coa y Paiva por la izquierda; 895 km.
Traducciones

Duero

Douro

Duero

Duero

Duero

SMDouro
Ejemplos ?
Todos tres senneros por los rrobredos de Corpes entre noch & día salieron de los montes; a las aguas de Duero ellos arribados son, a la torre de don Urraca elle las dexó.
VII ¡Colinas plateadas, grises alcores, cárdenas roquedas por donde traza el Duero su curva de ballesta en torno a Soria, oscuros encanares, ariscos pedregales, calvas sierras, caminos blancos y álamos del río, tardes de Soria, mística y guerrera, hoy siento por vosotros, en el fondo del corazón, tristeza, tristeza que es amor!
LA RIBERA: Adrada de Haza, Anguix, Aranda de Duero...
162 »Arlança, Pisuerga e aun Carrión gozan de nombres de ríos; empero, después que juntados, llamámoslos Duero: fazemos de muchos una relaçión; oye por ende, pues, la perdiçión de sólo el buen conde sobre Gibraltar; su muerte, llorada de digno llorar, provoque tus ojos a lamentaçión.
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo, y una redonda loma cual recamado escudo, y cárdenos alcores sobre la parda tierra —harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra—, las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero para formar la corva ballesta de un arquero en torno a Soria.
¡Oh Duero, tu agua corre y correrá mientras las nieves blancas de enero el sol de mayo haga fluir por hoces y barrancas; mientras tengan las sierras su turbante de nieve y de tormenta, y brille el olifante del sol, tras de la nube cenicienta!...
Veía el horizonte cerrado por colinas oscuras, coronadas de robles y de encinas; desnudos peñascales, algún humilde prado donde el merino pace y el toro arrodillado sobre la hierba rumia, las márgenes del río lucir sus verdes álamos al claro sol de estío y, silenciosamente, lejanos pasajeros, ¡tan diminutos! —carros, jinetes y arrieros—, cruzar el largo puente y bajo las arcadas de piedra ensombrecerse las aguas plateadas del Duero.
Van en busca de ganado con que volver, a su aldea, y por tierra de pinares larga jornada comienzan. Van Duero arriba, dejando atrás los arcos de piedra del puente y el caserío de la ociosa y opulenta villa de indianos.
Se terminó el estudio del proyecto del Río Atoyac, para riego de 3,000 hectáreas, estando próximos a terminarse los de Teocaltiche y Quitupan que irrigarán 12,500 hectáreas, en la Ciénega de Chapala se trabaja en la construcción de los bordos de reducción de la Laguna y en los de encauzamiento de los Ríos Lerma y Duero, estando por terminarse sobre éste último el puente de Cumuato.
Ya bajo el sol que calcina, ya contra el hielo invernizo, el bochorno y la borrasca, el agosto y el enero, los copos de la nevasca, los hilos del aguacero, siempre firme, siempre igual, impasible, casta y buena, ¡oh tú, robusta y serena, eterna encina rural de los negros encinares de la raya aragonesa y las crestas militares de la tierra pamplonesa; encinas de Extremadura, de Castilla, que hizo a España, encinas de la llanura, del cerro y de la montaña; encinas del alto llano que el joven Duero rodea...
Sobre el Duero, que pasa lamiendo las carcomidas y oscuras piedras de las murallas de Soria, hay un puente que conduce de la ciudad al antiguo convento de los Templarios, cuyas posesiones se extendían a lo largo de la opuesta margen del río.
La luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo, cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero, Manrique exhaló un grito, un grito leve y ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo.