Ejemplos ?
Pero, acto continuo, su voz de franqueza varonil, bien que muy suave, alzóse para decirme en castellano, apenas turbado por leve guturación: –Discúlpeme, señor, que haya invocado con abuso el nombre del emir, nuestro amigo.
y voy a hablar también de José Sabino Abdala, que es mi sobrino, que fueron secuestrados los tres juntos, junto con María Eugenia Gatica y debo aclararles que José Sabino Abdala se encuentra presente, eh, no va a hablar, porque evidentemente es grande su nudo en la garganta en estas circunstancias, eh, el secuestro de los cuatro, de José, de Susana, de José Sabino y de María Eugenia, fue el 16 de marzo de 1977 aproximadamente a las 12:30 del mediodía en su domicilio, en circunstancias que evidentemente estaban por almorzar por cuando nosotros... DR. PACILIO .- Discúlpeme el domicilio era en La Plata ?. LUISA LINDA ABDALA .- En el Barrio de Los Hornos, 67 y 161.
―Gracias; es agradable que se cumplan las expectativas de uno; esa es la respuesta que esperaba de su amabilidad. ―Discúlpeme. Pero dice usted que lo sabe.
Entonces, Madame Bovary dijo por fin el cura, discúlpeme, pero ante todo, el deber, ya sabe usted; tengo que atender a mis granujillas.
– Permítame, señor senador, o entonces hablan ustedes? SEÑOR FERREIRO. – Discúlpeme, señor Ministro. SEÑOR MINISTRO DE DEFENSA NACIONAL.
Cuando yo bajé, ya Holmes se estaba desayunando. -Discúlpeme el que no le espere -me dijo-. Preveo que se me presenta un día atareadísimo en la investigación de este caso del joven Openshaw.
Pero si excedí por difuso o perdí por prolijo, discúlpeme el fervoroso deseo que es de serviros y de que os gocéis y contéis por felices siglos, prósperos siempre y libre de críticos émulos, los sucesos; superiores siempre y libre de envidiosos cultos, los contentos.
la calle se abría ante ella... quizá fuera a parar a un hotel de muros sucios, y entonces, apiadado, dijo: –Discúlpeme... estoy un poco nervioso.
Una vez, y discúlpeme la señora, la indiscreción y la confianza; yo me enredé con uno por la lana que me daba y un día que me encontró en un cine besándome con una novia que tenía, me armó tal escándalo que me amenazó con cortarme, usted sabe… -¡Ah qué Efrén!
Era el "Decoration Day" cuando me fui a dormir." "¿Decoration Day?" "Sí, el lunes 30." "Discúlpeme, ¿el 30 de qué?" "Vaya, de este mes, por supuesto, a no ser que haya dormido hasta Junio, pero no puede ser." "Este mes es septiembre." "¡Septiembre!
¿No estaría plenamente justificado despedir de inmediato a Bartleby? -Discúlpeme, esto tiene que decidirlo usted mismo. Creo que su conducta es insólita, y ciertamente injusta hacia Turkey y hacia mí.
En cuanto estuvo lo bastante cerca para que la lámpara le iluminara la cara vi que era el doctor Mannering en persona; ¡era como si el retrato estuviera caminando! »―Discúlpeme ―dije con cierta frialdad―, pero si llamó a la puerta, no lo escuché.