Deméter

Deméter (Dēmētēr)

 
mit. Divinidad griega, diosa de la Agricultura y del mundo de ultratumba. Corresponde a la Ceres romana.
Ejemplos ?
Rea, entregada a Cronos, tuvo famosos hijos: Hestia, Deméter, Hera de áureas sandalias, el poderoso Hades que reside bajo la tierra con implacable corazón, el resonante Ennosigeo y el prudente Zeus, padre de dioses y hombres, por cuyo trueno tiembla la anchurosa tierra.
Y si oyes un día explotar el trágico odio del iluso, regando ciega desventura, es que Ananké la bomba puso en la mano de la Locura. ¡Deméter, tu magia prolífica del esfuerzo por la bondad envíe la hostia pacífica a la boca de la ciudad!
De sus párpados brota el amor que afloja los miembros cuando miran y bellas son las miradas que lanzan bajo sus cejas. Luego subió al lecho de Deméter nutricia de muchos.
Jamás la pasión por una diosa o por una mujer se difundió por mi pecho, ni me avasalló como ahora: nunca he amado así, ni a la esposa de Ixión, que parió a Parítoo, consejero igual a los dioses; ni a Dánae, la de bellos talones, hija de Acrisio, que dio a luz a Perseo, el más ilustre de los hombres, ni a la celebrada hija de Fénix, que fue madre de Minos y de Radamantis, igual a un dios; ni a Semele, ni a Alemena en Tebas, de la que tuve a Heracles, de ánimo valeroso, y de Semele a Dióniso, alegría de los mortales: ni a Deméter, la soberana de hermosas trenzas, ni a la gloriosa Leto, ni a ti misma: con tal ansia te amo en este momento y tan dulce es el deseo que de mí se apodera.
El gran Ayante Telamonio no cedería a ningún hombre mortal que coma el fruto de Deméter y pueda ser herido con el bronce o con grandes piedras; ni siquiera se retiraría ante Aquileo, que destruye los escuadrones, en un combate a pie firme; pues en la carrera Aquileo no tiene rival.
Sería un ladrón manifiesto. BLÉPIRO.-¡Sí, por Deméter! Y ahora, otra cosa: los que después de bien bebidos maltratan a los transeúntes, ¿con qué pagarán la multa correspondiente?
Los que habitaban en Fílace, Píraso florida, que es lugar consagrado a Deméter; Itón, criadora de ovejas; Antrón marítima y Pteleo herbosa, fueron acaudillados por el aguerrido Protesilao mientras vivió, pues ya entonces teníalo en su seno la negra tierra: matóle un dárdano cuando saltó de la nave mucho antes que los demás aqueos, y en Fílace quedaron su desolada esposa y la casa a medio acabar.
¡Celebrad, Musas Olímpicas de dulces palabras, hijas de Zeus portador de la égida, la tribu de diosas que, acostadas con varones mortales, siendo inmortales dieron a luz hijos semejantes a dioses! Deméter, divina entre diosas, parió al generoso Pluto en placentero abrazo con el héroe Yasio en un fértil campo en el rico país de Creta.
Como en el abaleo, cuando la rubia Deméter separa el grano de la paja al soplo del viento, el aire lleva el tamo por las sagradas eras y los montones de paja blanquean; del mismo modo los aqueos se tornaban blanquecinos por el polvo que levantaban hasta el cielo de bronce los corceles de cuantos volvían a encontrarse en la refriega.
Has de tenerme, oh alumno de Zeus, por un suplicante digno de consideración, pues comí en tu tienda el fruto de Deméter el día en que me hiciste prisionero en el campo bien cultivado y llevándome lejos de mi padre y de mis amigos, me vendiste en Lemnos; cien bueyes te valió mi persona.
Porque, oye, joven, dos cosas son lo primero para los hombres: la diosa Deméter, que es Tierra, llámala como quieras, la que cría en seco a los mortales, y el que vino para lo contrario, el hijo de Sémele, que inventó la húmeda bebida del racimo y la trajo a los hombres, el que libra a los míseros mortales de pena cuando se llenan de jugo de la viña, y el sueño y el olvido de los males cotidianos da, y no hay otro remedio de los males.
entonces es de ver cómo me halagan todos y cómo el terror descompone el vientre a los más ricos y soberbios. Tú mismo me temes más que ningún otro; sí, por Deméter, me tienes mucho miedo.