Daniel

Daniel

  (heb. Dani'el, gr. Daniel, l. Daniel)
bib. (s. VII a C) Uno de los cuatro profetas mayores de Israel, de la tribu de Judá, personaje central del libro que lleva su nombre, en el Antiguo Testamento.
Traducciones

Daniel

Daniel

Daniel

SMDaniel
Ejemplos ?
Sé que esta visión de México coincide con la de las naciones latinoamericanas; quiero saludar aquí a los destacados jefes de Estado y de gobierno de la República Argentina, doctor Raúl Alfonsín; de Belice, señor Manuel Esquivel; de Colombia, doctor Virgilio Barco; de Cuba, comandante Fidel Castro; de Honduras, ingeniero José Simón Azcona; de El Salvador, ingeniero José Napoleón Duarte; de Guatemala, licenciado Vinicio Cerezo, y de Nicaragua, comandante Daniel Ortega, su presencia en nuestro país ratifica una voluntad de afianzar los acercamientos y abrir paso a una nueva etapa de integración entre nuestras naciones.
Al oir estas palabras, pronunciadas con esa enérgica entereza que sólo pone el cielo en boca de los mártires, Daniel, ciego de furor, se arrojó sobre la hermosa hebrea y derribándola en tierra y asiéndola por los cabellos, la arrastró, como poseído de un espíritu infernal, hasta el pie de la cruz, que parecía abrir sus descarnados brazos para recibirla, exclamando al dirigirse a los que los rodeaban: —Ahí os la entrego; haced vosotros justicia de esa infame, que ha vendido su honra, su religión y a sus hermanos.
Rébsamen, Gregorio Torres Quintero, Abraham Castellanos Quinto, Luis Hidalgo Monroy, Rafael Ramírez, Daniel Delgadillo, Benito Fentanes, María Luisa Ross, Valentín Zamora Orozco, Soledad Anaya Solórzano, Rosario María Gutiérrez Eskildsen y muchos más escribieron libros de texto y cada uno de ellos quiso aportar su didáctica en la conducción de su asignatura: lengua y literatura.
Fecho en San José de Flores, a los diez días del mes de noviembre del año 1859. Francisco S. López - Tomás Guido - Carlos Tejedor - Juan E. Pedernera - Juan Bautista Peña - Daniel Aráoz.
ola, muy buenas tardes a todos y a todas; gracias a los Gobernadores que nos acompañan; gracias al señor Intendente del partido de Vicente López; gracias al Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, gracias: estamos inaugurando Tecnópolis para todos los argentinos.
Principales en La Moneda son los siguientes: José y Jaime Tohá, Aníbal Palma, Flores, Daniel Vergara, Puccio e hijo, un tal Hurtado que era del Ministerio del Interior, 50 miembros, aproximadamente 50 miembros del GAP.
En una de las callejas más oscuras y tortuosas de la ciudad imperial, empotrada y casi escondida entre la alta torre morisca de una antigua parroquia mozárabe y los sombríos y blasonados muros de una casa solariega, tenía hace muchos años su habitación raquítica, tenebrosa y miserable como su dueño, un judío llamado Daniel Leví.
Y Daniel, nuestro Daniel, nuestro compañero Gobernador de la provincia de Buenos Aires, que también la provincia puso recursos y esfuerzos.
También me decía recién el Intendente de Vicente López, lo contentos que están todos los intendentes que rodean el lugar porque, claro, esto significa actividad económica, recursos y también impuestos, Daniel, que seguramente van a venir a la Provincia, que nunca están mal.
La sonrisa de Daniel había llegado a hacerse proverbial en todo Toledo, y su mansedumbre, a prueba de las jugarretas más pesadas y las burlas y rechiflas de sus vecinos, no conocían límites.
Inútilmente los muchachos, para desesperarlo, tiraban piedras a su tugurio; en vano los pajecillos y hasta los hombres de armas del próximo palacio pretendían aburrirlo, llamándole con los nombres más injuriosos, o las viejas devotas de la feligresía se santiguaban al pasar por el umbral de su puerta, como si viesen al mismo Lucifer en persona. Daniel sonreía eternamente, con una sonrisa extraña e indescriptible.
En la parte de la casa que recibía una dudosa luz por los estrechos vanos de aquel ajimez, único abierto en el musgoso y agrietado paredón de la calleja, habitaba Sara, la hija predilecta de Daniel.