Ejemplos ?
también paseamos perros» (1941) El sentido común (1941) Las verdes colinas de la Tierra (1947) Jockey del espacio (1947) «¡Qué grande es estar de vuelta!» (1947) Los negros fosos de la Luna (1948) Caballeros, permanezcan sentados (1948) Dalila y el montador del espacio (1949) La larga guardia (1949) El hombre que vendió la Luna (1950) (Premio Retro Hugo - 1951, 2001) La amenaza de la Tierra (1957) Rayo de luz (1962) Magic, Inc.
Feigen & Co., New York) San Jerónimo (1652, Colección privada, Milán) El ángel se aparece a Agar e Ismael (1653, National Gallery, Londres) San Andrés apóstol (1656, Colección Koelliker, Milán) Sansón y Dalila (1657, Musée des Beaux-Arts, Estrasburgo) Abraham repudia a Agar e Ismael (1657, Pinacoteca di Brera, Milán) Flagelación de Cristo (1658, Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma) Ecce Homo (1659, Galleria Sabauda, Turín) Santa Bárbara (1659, Colección privada, Milán) Santa Cecilia (1659, Colección privada, Milán) San Francisco (1659, Colección privada, Milán) Virgen con niño (c.
Regidores: Walther Guerrero Silva (UC), Aura Sofía Ruiz Martínez (UC), Víctor Hugo Reyes Peña (UC), Nancy Arellano de Herrera (UC), Norma Dioses Romero (UC), Luis Félix Martínez Gómez (UC), Dalila Elizabeth Girón Dávila (UC), Leopoldo Otiniano Vásquez (Obras + Obras), Héctor Manuel Nima Lara (APRA), Julio César Vásquez Alberca (Somos Perú), Luis Guillermo Martín Castro Pérez (AP).
-Las mujeres; deben de ser las mujeres... -Es su mujer; le ha cortado la inspiración, como Dalila cortó a Sansón la fuerza con los cabellos...
10 Entonces Dalila dijo á Samsón: He aquí tú me has engañado, y me has dicho mentiras: descúbreme pues ahora, yo te ruego, cómo podrás ser atado.
3 Mas Samsón durmió hasta la media noche; y á la media noche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, echóselas al hombro, y fuése, y subióse con ellas á la cumbre del monte que está delante de Hebrón. 4 Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila.
Volveremos a Veracruz. La Dalila quizá permanezca en el puerto: Nos embarcaremos para Grijalba. Iremos a escon-dernos en mi hacienda de Tixul.
11 Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres. 12 Y Dalila tomó cuerdas nuevas, y atóle con ellas, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti!
La Dalila continuaba anclada bajo el Castillo de Ulúa, y la divisamos desde larga distancia, cuando nuestros caballos fatigados, sedientos, subían la falda arenosa de una colina.
Mas él las rompió de sus brazos como un hilo. 13 Y Dalila dijo á Samsón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme pues ahora cómo podrás ser atado.
Lo que es el coburguismo femenino, legítimo ó ilegítimo, sigue hoy como en las primeras edades del mundo, desde Raab y Dalila hasta la gallarda y elegante Cora.
El amanecer de las selvas tropicales, cuando sus macacos aulladores y sus verdes bandadas de guacamayos saludan al sol, me ha recordado muchas veces los tres puentes del navío genovés, con su feria babélica de tipos, de trajes y de lenguas, pero más, mucho más me lo recordaron las horas untadas de opio que constituían la vida a bordo de La Dalila.