Cotopaxi

Cotopaxi

 
Volcán de los Andes en el Ecuador central, en el límite de las prov. Cotopaxi y Pichincha; es el volcán activo más alto del mundo (5 897 m). Nieves perpetuas.

Cotopaxi

 
Prov. del centro de Ecuador en la región de la Sierra; 5 028 km2 y 283 236 h. Cap., Latacunga. En su límite NE se levanta el volcán homónimo. Agricultura y ganadería.
Ejemplos ?
En 1877, publicó en Los Andes, de Guayaquil, varias poesías tituladas "En la muerte de mi esposa", las que incluyó en el folleto A la memoria de la señora Leonor Ruiz de Flores en 15 páginas, edición privada. También, una descripción de la Erupción del Cotopaxi acaecida meses atrás.
VI Ella es mi único bien, porque la quiero, porque la amo y la adoro con locura; y late y está dentro de mí mismo, como está en el abismo del Cotopaxi ardiente el fuego que lo abrasa eternamente; y como está la luz en la mirada, y en la pupila el llanto que muda agolpa una alma desolada.
No es el Taigeto más bello que el monte patrio cuya elegancia gótica se yergue como un altar de la enorme Basílica de mármol níveo de los Andes; ni la vetusta pirámide de Cheops tiene mayor prestigio de belleza que el inmenso Cotopaxi, monstruoso diamante pulido en cono por un celeste artífice; ni eres -Oh, Ganges, estremecido por los avatares de las viejas razas de las oscuras teogonías- lo que nuestro armonioso río oriental, ese místico Amazonas que se encrespa sobre triclinio de oro, como el azteca emperador en su lecho flamígero.
II Mas de la patria de Hualpa, ya, Fernando, te despides; y a pasos rápidos mides la tortuosa vía real. Ya has dejado a tus espaldas el Cotopaxi espantoso, de los Andes el coloso, el mustio y raso arenal.
Allí se labró austero el sabio portentoso, allí se labró el justo, antorcha del sagrario, y cual el Cotopaxi que impera majestuoso en noche cristalina, radiante solitario, así se hizo admirar.
Os hablo en nombre del ancho azul que auspicia nuestros alados sueños; en nombre de nuestras selvas, donde florece el prodigio, y de nuestros bosques en continuo parto de maravillas; en nombre de nuestros ríos, que ciñen plateados anillos al dorso desigual del Colombino Continente; en nombre de las espesuras fragantes que respiran aromas tan intensos que son un placer doloroso para los sentidos exasperados; en nombre de los nidos musicales en que los pájaros se columpian tal un ramillete de trinos; en nombre del Cotopaxi...
M. Wilhelm Reiss y Adolph Stübel, con motivo de su ascensión al Cotopaxi y al Tungurahua. En otros tiempos los sublimes vates, del estro divinal arrebatados, dioses y héroes cantaban, en combates estupendos mezclados, cuyo espantoso estruendo hasta el trono de Jove estremecía; o bien, de audacia llenos, impetuoso, raudo vuelo rompiendo, a las etéreas esplendentes salas con ellos se encumbraban, y su canto con el canto de Apolo competía; o, depuestas las galas del divino festín, a la sombría mansión bajaban del eterno llanto y el blasfemar eterno del precito; y ¡oh portento inaudito!
Como en su primer viajej escribió sus impresiones de los paises que visitaba, cuyos orijiuales se insertaron en 1889, en la Revista de Artes y Letras, de Santiago. Los capítulos mas interesantes, se perdieron en el naufrajio del vapor Cotopaxi, en el Estrecho de Magallanes.
Te dio su hervir el Cotopaxi horrendo, el flamígero rayo su fragor, el terremoto su ímpetu tremendo, la trompeta final su vibración.
Del Sangay es tu aureola, el Cotopaxi te presta su terrífica armonía; ayes de angustia, gritos de venganza, en tus acordes lúgubres palpitan.
¿Piensas que apagarás con sangre el fuego de libertad en tantas almas grandes? Del Cotopaxi ve a extinguir la hoguera que ceban las entrañas de los Andes.
Esta leyenda también era empleada para explicar los embarazos no deseados, principalmente en el sector de la provincia de Chimborazo y Cotopaxi En Guatemala es conocido como El Sombrerón, un ser de reducida estatura, galante, que viste de negro, utiliza minúsculas botas y un enorme sombrero (de ahí su nombre), seduce a las mujeres jóvenes, enamorándolas con bellas canciones.