Corrientes

Corrientes

 
Prov. del NE de Argentina, en la Mesopotamia, entre los ríos Paraná (N y O), que forma la frontera con Paraguay, y el Uruguay (E), que la forma con Brasil y Uruguay; 88 199 km2 y 748 834 h. Cap., la c. homónima (222 772 h). Suelo ligeramente ondulado, con numerosos esteros y lagunas. Clima subtropical. Agricultura y ganadería. Ind. agropecuaria.
Ejemplos ?
A su alrededor surgía del miembro inmortal una blanca espuma y en medio de ella nació una doncella. Primero navegó hacia la divina Citera y desde allí se dirigió después a Chipre rodeada de corrientes.
Apelotonado, recorrido a lo largo de la médula espinal por rítmicas y profundas corrientes de frío, el enfermo vio pasar las horas sin lograr calentarse.
La educación es un servicio público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social consustanciados con los valores de la identidad nacional, y con una visión latinoamericana y universal.
Crisaor engendró al tricéfalo Gerión unido con Calírroe hija del ilustre Océano; a éste lo mató el fornido Heracles por sus bueyes de marcha basculante en Eritrea rodeada de corrientes.
Vivió períodos de calma y nuevas tempestades, pero ni se estrelló contra una roca ni fue tragada por un tiburón. Más de un año estuvo flotando al azar, ora hacia el Norte, ora hacia Mediodía, a merced de las corrientes marinas.
Tetis con el Océano parió a los voraginosos Oceánidas: el Nilo, el Alfeo, el Erídano de profundos remolinos, el Estrimón, el Meandro, el Istro de bellas corrientes, el Fasis, el Reso, el Aqueloo de plateados remolinos, el Neso, el Rodio, el Haliacmón, el Heptáporo, el Gránico, el Esepo y el divino Simunte, el Peneo, el Hermo, el Ceco de bella corriente, el largo Sangario, el Ladón, el Partenio, el Eveno, el Ardesco y el divino Escamandro.
El 30 de Octubre del 64 se reúne en la ciudad de Corrientes en Cabildo Abierto la parte más prestigiosa de la ciudad; después de deliberar, declaran este principio: “Se debe obediencia a un gobernador, pero no a un tirano”.
Por todos lados resonaba la tierra portadora de vida envuelta en llamas y crujió con gran estruendo, envuelto en fuego, el inmenso bosque. Hervía la tierra toda y las corrientes del Océano y el estéril ponto.
El mismo concepto de la soberanía del pueblo que había aparecido en la revolución de los comuneros, lo encontramos 40 años después en Corrientes, 20 años antes de la revolución francesa y de la propaganda de los enciclopedistas.
EL PRINCIPIO DE LA SOBERANIA POPULAR La soberanía del pueblo fue la doctrina que animó la revolución de los comuneros paraguayos, la revolución de Corrientes, para no hablar más que de esta parte del continente.
Ella, también era una chiquilla cuando se casó y asimismo su madre, madame Moissart, que no tenía más de catorce años cuando fue conducida al altar. Estos matrimonios tempranos son corrientes en Francia.
A mi rededor flotaban abundantes y espléndidas plantas marinas que danzaban a contratiempo de las corrientes del océano; unas eran como helechos machos de color rojo, otras, cual hojas elegantes de color anaranjado y algunas buganvilias de diversos tonos de amarillo.