Confucio


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Confucio (Kung Chiu, K'ung Ch'iu, conocido por Kung Fu-tse, el maestro Kung)

 
(551?-479 a C) Filósofo y reformador chino, considerado el fundador del confucianismo. Compiló las doctrinas de los antiguos sabios en cinco libros que llegaron a ser los clásicos del confucianismo.
Traducciones

Confucio

SMConfucius
Ejemplos ?
el cordero de Dios, no solamente se le hizo despues la aplicacion, sino que tambien se pretendió que su muerte habia sido predicha por Confucio.
En Siké, la gran aldea china que existiera como ya te he dicho, allá por los tiempos en que Confucio fumaba opio y dictaba lecciones de Moral en la Universidad de Pekín, había, como sabes, un Gran Consejo, llamado el Pozo Siniestro, alrededor del cual giraban todas las pasiones y todos los apetitos de los abyectos pobladores de Siké.
Sin duda alguna -dijo- allí faltaba el desnudo pagano, la fiesta islámica, la fecundidad de Confucio y Osiris, la tiranía de los asirios...
Y muy galán que era aquel emperador del cuento, que se metía de noche la barba larga en una bolsa de seda azul, para que no lo conocieran, y se iba por las casas de los chinos pobres, repartiendo sacos de arroz y pescado seco, y hablando con los viejos y los niños, y leyendo, en aquellos libros que empiezan por la última página, lo que Confucio dijo de los perezosos, que eran peor que el veneno de las culebras, y lo que dijo de los que aprenden de memoria sin preguntar por qué, que no son leones con alas de paloma, como debe el hombre ser, sino lechones flacos, con la cola de tirabuzón y las orejas caídas, que van donde el porquero les dice que vayan, comiendo y gruñendo.
ócrates. ¿Se ha roto el molde de los que amaban la virtud por sí misma, como un Confucio, un Pitágoras, un Tales, un Sócrates? En tiempo de estos hombres habia infinitos devotos á sus pagodas y á sus divinidades; hombres afectados del temor al Cervero y á las furias, que corrian tras las iniciaciones, las romerías y los misterios, y que se arruinaban con las ofrendas de ovejas negras.
iké, la gran aldea china que existiera allá por los tiempos en que Confucio fumaba opio y dictaba lecciones de Moral en la Universidad de Pekín, había sufrido grandes vicisitudes políticas.
Si-Tay-Chong era plebeyo, astroso, mala persona, bajo de alma y de cuerpo, de espíritu mefítico, de uñas largas y negras, pedigüeño en su mocedad, insolente en su apogeo; adulador de los señores, déspota de los infelices, megalómano, cínico, inmoral, bruto, sucio, servil, falso, artero, intrigante, malévolo, presuntuoso, vacuo, fatuo, desleal, sin ley, sin conciencia, sin dios, algo buen mozo y de ojos dormidos, creía poseer el secreto de las siete ciencias, la trascendental filosofía de Buda, las sabias máximas de Confucio, las dotes literarias de Li-Kay-Pé, el noble uso de las armas, la difícil ciencia de administrador y la brillante virtud de la oratoria.
Y los remotos países del sol naciente: las niñas pálidas, de ojos oblicuos y pies increíbles, los cornígeros cascos de los samurais, las visiones de Ou-ta-ma-ro, las sugerentes figuras de O-ku-say, el cerezo florido de los parques minúsculos, rodeando las pagodas parecidas a tazas de porcelana en el misterio de la tierra legendaria que oyó a Confucio las prédicas vespertinas; las ondulosas espirales de humo de la buena droga que da la paz, la serenidad espiritual, la sabiduría.
El gran señor Confucio en su libro rebosante de sabiduría y admirable de sana y paciente erudición Fon-tin-góo o sea El tratado de las humanas pasiones, dice refiriéndose a la envidia: "Juntad en un año la peste, la sequía, el hambre, el látigo de los chon, la caracha, la tempestad, la pestilencia, la lepra negra, el granizo en la cosecha de arroz, las frases del blasfemo, la carne de toro, y el beso de la vieja desdentada, juntadlas en un año y siempre quedarán veinte hombres vivos; pero con una frase de un minuto dicha por uno que tenga "la torva enfermedad tenebrosa" no quedará una sola reputación limpia.
A tal punto estaban invertidas la moral y las buenas formas en la gran aldea china de Siké, allá en los tiempos en que Confucio fumaba opio y dictaba lecciones de Moral en la Universidad de Pekín.
POEMA DONDE SE PRUEBA QUE UNA MISMA FUNCIÓN ESTRUCTURAL, PUEDE SER DESEMPEÑADA POR LA FORMA QUE SEA AD HOC... Amigo Confucio, fuiste chino como Buda hindú o Zaratustra, persa o judío, Jesús.
Sin actuación, Confucio mágico, quién te viera cuando vivo gozando de los sexos; o Lao-Tsé brindando al viento la alegría del tao...