Concilio Vaticano I

Vaticano I, Concilio

 
Vigésimo concilio ecuménico de la Iglesia católica romana. Fue convocado por Pío IX en 1869 y acabó en 1870. Se condenaron los errores racionalistas y materialistas del momento y se aprobó la infalibilidad del Papa.
Ejemplos ?
La autoridad del obispo de Roma, su jerarquía dentro del Magisterio de la Iglesia católica es reconocida solo por los católicos, y no así por los cristianos no católicos, y fue expuesta en diversos momentos de la historia y de modo especial en el Concilio Vaticano I.
En 1871, el Concilio Vaticano I hizo énfasis particular sobre la ya existente doctrina de la infalibilidad papal, lo cual ha generado hasta el día de hoy grandes polémicas.
1854, Ineffabilis Deus, de Pío IX, por la que se define el dogma de la Inmaculada Concepción. 1868, Aeterni Patris, de Pío IX, por la que se convoca el Concilio Vaticano I.
El Concilio Vaticano I (1869-1870) no había terminado debido a la suspensión impuesta por el estallido de la guerra franco-prusiana.
A lo largo de los años 1950, la investigación teológica y bíblica católica había empezado a apartarse del neoescolasticismo y el literalismo bíblico que la reacción al modernismo había impuesto desde el Concilio Vaticano I.
Dicha definición no llegaría sino hasta el año 1870, con la Constitución dogmática Pastor Aeternus, redactada dentro del Concilio Vaticano I, la que estableció la infalibilidad papal de la siguiente manera: Posteriormente, dicha facultad sería ratificada dentro del Concilio Vaticano II, en la Constitución Dogmática Lumen Gentium.
El Concilio Vaticano I, desarrollado casi un siglo antes, había sido interrumpido cuando el ejército italiano entró en Roma en los momentos finales de la unificación italiana.
Constitución Dogmática Pastor Aeternus. (1870). Concilio Vaticano I. Capítulo 4 El término, en el campo eclesiástico proviene de la voz griega πάππας (páppas), que significa 'padre' o 'papá', término usado desde el siglo III para referirse a los obispos en el Asia Menor, su variante en el latín clásico significaba 'tutor' o 'padre'', a partir del siglo XI en occidente se usa de forma exclusiva para referirse al Obispo de Roma.
Una novedad del Concilio Vaticano I fue que el reglamento a seguirse durante las sesiones no fue votado por los mismos padres conciliares.
El Concilio Vaticano I decretó «Dios, el principio y fin de todo, puede, por la luz natural de la razón humana, conocerse con certeza a partir de las obras de creación».
Esta divergencia entre cristianos se intensificó después de 1870, cuando el papa Pío IX promulgó la constitución Pastor Aeternus, del Concilio Vaticano I, que reafirma el Primado Romano y proclama la infalibilidad del papa en asuntos de fe, moral y doctrina cristiana (dogma de la infalibilidad papal) cuando habla ex cathedra (18 de julio de 1870) en cuanto único «sucesor de Pedro» y, consecuentemente, «custodio y depositario de las llaves del Reino de los Cielos»―.
Por esto, el decreto del concilio Vaticano I que definió la naturaleza y el alcance de la primacía del Pontífice romano no introdujo ninguna opinión nueva, pues sólo afirmó la antigua y constante fe de todos los siglos».