Ejemplos ?
En estos años, Martika ha escrito canciones para algunas películas y colaborado con solistas y grupos como: Luis Miguel, María Conchita Alonso, Los Amigos Invisibles, The Conga Club y C&C Music Factory.
En 1965 sale al aire El Derecho de Nacer, telenovela original de Félix B. Caignet con Raúl Amundaray, Conchita Obach y Amalia Pérez Díaz, entre otros.
1929: Manuel Mayol, pintor español (n. 1865). 1936: Conchita Supervía, mezzosoprano española (n. 1895). 1938: Agustín Víctor Casasola, fotógrafo mexicano (n.
Por hoy solo hay arreglado una seccion inaugurada a principio del año Esta tarde parto para la Ensenada donde tiene su quinta o estancia el Señor Torres volveré el lunes Memorias a Mamá, abuelita, Conchita, Antuca, Jose Jesús David, i toda la santa familia que la premura del tiempo me impide nombrar Tu mi corazon recibe un estrecho abrazo i da a i hijita un besito Tu Arturo
Cuando puedas escribirme sin temor, dame muchos detalles sobre este acontecimiento en que creo la Manzueta habra sabido cumplir con su deber He tenido mucho temor de que te hu- (sic) encontrado sola hallandose mi mamá en Quillota i mas que probablemente Conchita en Curimon.
He estado enfermo, estoy solo: pues revienta, viejo, como si no tuvieras hija. Tu Conchita no es tuya; es de Franchetti... pero no; es del arte.
Conchita era una jamona que procuraba prolongar el otoño de su vida hasta bien entrado el invierno. Mejor. Ya sabía Arqueta que no se le iba a dar miel sobre hojuelas; se contentaba con la miel, con el turrón.
De a mi mamá, abuelita, Conchita Ildefonsa, Antuquita i niñas un recuerdo, a la primera que cuando pueda le escribiré entre tanto que tenga esta por suya.
del hombre público. Cuando Arqueta pudo afirmar, para su coleto, que Conchita Manzano era de las catorce, fue cuando respiró tranquilo.
Manuelita me puso encima de la cama y su hermanita me acarició. Yo salté sobre su hombro; después pasé a la almohada, y luego me coloqué sobre su cabeza. Conchita estaba loca de contento.
Un día ya no contuvo las lágrimas, porque la muerte llamó a la puerta de la casa y dijo con su voz de tristeza: -¡Aquí estoy! La madre dio a Dios su alma cristiana. Conchita tuvo otra madre: Manuelita, que quedó sola en el mundo.
En algunos puntos el mar había borrado las huellas, buscábalas yo, adivinándolas casi, y por fin las veía aparecer sobre la arena húmeda. Recogí una conchita rara, la eché en mi bolsillo y mi mano tropezó con un extraño objeto.