Cognac

Cognac

 
C. del SO de Francia, en el departamento de Charente (Poitou-Charentes); 22 612 h. Centro de la región que da nombre a la bebida que allí se produce: el coñac o «fine champagne».
Ejemplos ?
La ciudad de Cognac es una de las tres regiones con denominación de origen europeo para elaborar brandy. Las otras dos son Armagnac y Jerez de la Frontera.
Los enredos y cruces entre estafadores sedujeron a los jurados de numerosos festivales; la película cosechó premios en Portland, Oslo, Lleida, Lima, Porto, Cognac, Río de Janeiro, Bogotá, Biarritz y los British Independent Film Awards, además de siete Cóndor de Plata de la Asociación Argentina de Críticos Cinematográficos, y tanto Bielinsky como Ricardo Darín, en el papel protagónico, fueron calurosamente aplaudidos por la crítica.
El condado de Angulema pasó a una rama de la casa de Valois, los Valois-Angulema, rama de la que procedía el rey Francisco I de Francia, nacido en la cercana localidad de Cognac, que reinó entre 1515 y 1547.
En todo caso, el cognac y la cerveza cotidianamente corrían de lo lindo, las barajas cotizábanse en lo doble de su valor, todo lo cual inclinaba a la tabernerita a mirarles con piadosos ojos, no dando a los murmuradores otro castigo que el de sus breves ausencias cada vez que el río de la murmuración experimentaba alguna fuerte crecida.
Profesor de idiomas, excitaba la hilaridad de los alumnos, ora con la perilla, ora con la tapa. El señor Vildeter era, además de profesor, un sablista incansable y un bebedor de cognac no menos incansable.
Había preparada sobre la mesa una botella de cognac en una charola de plata con copas grandes, ―bueno, brindemos por nuestro amigo Gago, que se nos adelantó en el viaje―, dijo solemnemente Don Lupe, ―literalmente―, pensó Manuel.
Mira, tú lo preparas todo; yo encargaré la cena. Tendremos manzanilla, champagne, cognac, y luego te daré diez duros para un par de botas.
¡Llamadla! ¡Daos prisa! Va buscándome, con su cognac, su pómulo moral, sus pasos de acordeón, su palabrota. ¡Llamadla! No hay que perderle el hilo en que la lloro.
Cada vez se le iba subiendo más humo a la cabeza, y con esto y el mareo de la cerveza y el cognac y el ruido y movimiento de los coches, se puso medio borracho, muy contento, sin saber por qué, y empezó a ver visiones; se le imaginaba que Merengueda y Blindado eran dos grandes literatos que iban llamando la atención, y que él, que les había pagado el café y los acompañaba en aquel simón descubierto, también iba camino de ser un personaje.
Entra Baco, de repente; todos gritan: ¡Vino, Vino; (Borgoña, Italia y Oporto, Jerez, Chipre, Cognac, Caña, Ginebra y hasta Aguardiente), viva el pámpano divino, Vivan Noé y Edgard Poe, Byron, Verlaine y el Champaña!
Me denegué abiertamente, y pareció agradecérmelo. A la mañana siguiente volvió y me obligó a beber dos copas de cognac, que me quemaron la garganta y me trastornaron un poco.
Luis dice con aire alegre y ceremonioso a don Lupe: Don Lupe, sáquese la botella de cognac, Don Lupe lo voltea a ver cariñosamente asintiendo con la cabeza mientras se dirige hacia el pequeño cuarto contiguo, se oye música de Louis Armstrong.