Clemente de Alejandría


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Clemente de Alejandría (Titus Flavius Clemens)

 
(m. 211?) Escritor eclesiástico del s. II y uno de los primeros padres de la Iglesia. Obras: Exhortación a los griegos y El pedagogo, entre otras.
Ejemplos ?
Por otra parte, san Pablo habla Cap. I, v. 12. espresamente á Tito de un profeta cretense; y san Clemente de Alejandría Stromat. I. VI, pag.
V, Symbola que rogala sacrorum, &c. Véase tambien á Clemente de Alejandría en su Sermón promeptico, ó Cohortatio ad gentes.; y con el tiempo tuvieron tambien los cristianos su símbolo.
Han sido propuestos también Clemente de Roma, Clemente de Alejandría, el citado Arístides de Atenas, antes de que se descubriese su apología.
Por San Clemente de Alejandría sabemos que los símbolos, que adornaban las catacumbas y que posteriormente se vieron reproducidos en la pintura y la escultura, ya eran utilizados por los cristianos en el siglo II, comúnmente adornando anillos, medallas etcétera; con el propósito de reconocerse entre sí obligados al secreto que la persecución imponía a los primeros cristianos.
La autenticidad está dada por los registros más antiguos encontrados, esta carta fue utilizada por Policarpo de Esmirna en el siglo II, figura en el fragmento Muratori y en los escritos de Ireneo de Lyon, además se encontró con ocho cartas más en el llamado manuscrito de Chester Beatty del año 200 DC. También otros patriarcas de la iglesia primitiva la mencionan como Clemente de Alejandría, Tertuliano y Orígenes.
Antes del siglo IV encontramos alusiones a la noche de oración en la anterior Padres, Clemente I de Roma (Clemens Romanus), Santa Ignacio, Clemente de Alejandría, Tertuliano, Orígenes, de los Canónigos Santa Hipólito, Santa Cipriano (para ver textos Bäumer-Biron, lc, I, 20 sqq., 73-4, 76, 78).
En realidad no se conocía, porque algunos Padres como Eusebio de Cesarea citaban sólo su nombre: mientras que otros como Clemente de Alejandría citaban sólo su contenido, y mencionaban vagamente que provenía de «la escritura».
Según Robinson, Hermas dependía de Bernabé y, la Didaché, de ambos. También puso en duda que Clemente de Alejandría citase el escrito, aduciendo que se trataba de un apócrifo.
Los primeros compases de la investigación sirvieron para poner de manifiesto la relación con otros documentos, siendo los principales: la Epístola de Bernabé, el Pastor de Hermas, la Didascalia, las Constituciones apostólicas, algunas obras de Clemente de Alejandría y la Historia eclesiástica de Eusebio de Cesarea.
Los libros I-VI toman su contenido de la Didascalia, mientras que la Didaché se recoge con modificaciones sustanciales en el libro VII, cosa que no se pudo saber, por otra parte, hasta que se descubrió la Didaché. Clemente de Alejandría tiene varios pasajes relacionados con la Didaché.
Desde la época de Clemente de Alejandría, a finales del siglo II, se había creído que este evangelio fue escrito en Roma, basándose en los latinismos que aparecen en el texto, como denarius o legión.
Las dataciones más tardías están limitadas por los papiros P64 y P67 (datados del año 200) y por la mención de un evangelio de Mateo escrito en hebreo (¿arameo?) que hizo Papías de Hierápolis hacia el año 125, según lo señalado anteriormente. Más tarde lo mencionan Ireneo de Lyon (hacia 180) y Clemente de Alejandría (hacia 200).