Cavan

Cavan (An Cabhán)

 
Condado del NE de Irlanda, en la prov. de Ulster; 1 891 km2 y 53 965 h. Cap., la c. homónima (3 341 h).
Ejemplos ?
¡Ay que torrente de versos me encascadan de diseños y entre sus espumas lábiles se me acumulan de añejos! Son su puñado de asomos como un grillete de cuernos donde las púas que me cavan me tiemblan todo cimiento.
Pues solo es bueno el que ni teme ni debe: habían de decir, que ni teme ni paga, y esto pregúntenselo á los mercaderes, y á todos los que fían. No me lo haran creer quantos áran y cavan.
Son escritores de cotarro, de los que aspiran a cabezas de ratón; la codicia de gloria ahoga en ellos a la ambición de ella; cavan en la tierra patria y en ella esconden su único talento.
Le asquean. Hasta las raíces de su dolor cavan aquellas miradas. Piensa en el finado, que no tendrá ni siquiera quien se ponga por él un miserable trapo negro.
Medias de albo color, para que vaya por la cernida arena de la playa... Las deleznables manos, que cavan pozos enanos, son carceleras de los océanos...
Iba a levantarme cuando quedó todo en silencio. Después, al cabo de mucho tiempo, resonaron en el huerto sordos golpes de azada, como si estuviesen cavando una cueva.
Estaba muerto, muerto perdiendo su única, su última ilusión. Buscando asilo en el corazón de su hijo encontró una tumba más honda que las que los hombres cavan habitualmente a sus muertos.
Salvan tus cercas de mampuesto y barro las aladas semillas, o te las llevan con piedad los pájaros, y crecen escondidas amapolas, clavelinas, magarzas, brezos, cardos, entre arrumbadas cruces, no más que de las aves libres pasto. Cavan tan sólo en tu maleza brava, corral sagrado, para de un alma que sufrió en el mundo sembrar el grano; luego sobre esa siembra ¡barbecho largo!
II Este largo cansancio se hará mayor un día, y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir arrastrando su masa por la rosada vía, por donde van los hombres, contentos de vivir... Sentirás que a tu lado cavan briosamente, que otra dormida llega a la quieta ciudad.
¿Mandamiento? dixo el licenciado; no me lo harán en creyentes quantos áran, y cavan; y sobre esto se batió el cobre lindamente. Dixo el alguacil: Yo no doy mi brazo á torcer: replicó el hijo, ni yo me dexo agraviar en el blanco de la uña; y esta casa no es como quiera, y míreme á la cara.
La soledad que amaba Jeremías, el misterioso profesor de llanto, y el silencio, en que encuentran armonías el soñador, el místico y el santo, fueron para ellos minas de diamantes que cavan los mineros serafines a la luz de los cirios parpadeantes y al són de las campanas de maitines.
Pues no podemos emplearlos en la industria o la agricultura; no construyen casas (me refiero al campo) ni cultivan la tierra: es raro que puedan ganarse la vida robando antes de los seis años de edad; excepto cuando son de mente vivaz, aunque confieso que aprenden los rudimentos mucho antes; y en ese período, sin embargo, sólo pueden ser considerados como aprendices, como me ha informado un principal caballero en el condado de Cavan, quien me aseguró que nunca ha sabido de más de uno o dos casos de menores de seis años, aún en una parte del reino tan renombrada por su gran habilidad en ese arte.