Cartago Nova

Cartago Nova

 
V. Cartagena (España).
Ejemplos ?
Sabemos que los visigodos dominaban Cartago Nova, pero no tenemos la evidencia de que en 552 estuviera en poder de fuerzas leales a Atanagildo o a Agila.
Si creemos que no fue así, es debido a que diversos indicios nos hacen pensar que cuando llegaron los bizantinos, Atanagildo dominaba la Bética y la Carthaginense: la batalla que se libró muy pronto, se dio cerca de Sevilla (a la cual acudió el rey Agila) y cuando los griegos tomaron Cartago Nova por la fuerza, algunos de sus pobladores notables hubieron de huir, y conocemos del destino de uno de ellos, quizás dux, llamado Severiano (padre de Leandro e Isidoro, futuros Obispos de la capital bética), quien fue a establecerse precisamente a Sevilla.
Las factorías de pescado romanas y sus salinas facilitaron la elaboración del garum, siendo famoso en todo el imperio el garum de Cartago Nova, que dio paso al gusto de los salazones típico de la cocina murciana.
La minería y las actividades agrícolas y pesqueras atrajeron colonizadores y comerciantes y propiciaron la aparición de elites, el crecimiento paulatino de los núcleos urbanos y un importante proceso de monumentalización de las ciudades, caso especialmente relevante en el sureste peninsular en la ciudad de Cartago Nova (Cartagena), la cual ha sido recreada en una maqueta.
Estaba comunicado por una calzada romana con Cartago Nova estimándose la existencia de una significativa inmigración itálica tras la inclusión de Carpetania en el mundo romano.
Pero lo más probable es que la ciudad estuviera en poder de Atanagildo y fuera ocupada por los bizantinos al servicio de Agila, tal vez mediante una columna que salió de Cartago Nova y avanzó hasta Málaga, mientras Agila atacaba Sevilla.
Como el contingente bizantino era muy escaso y estaría poco interesado en combatir (o probablemente sólo distraía a las fuerzas rebeldes en la región de Cartago Nova), el peso de la batalla recayó en Agila, que, inferior a su rival, fue derrotado.
Desconocemos en qué fecha tomaron los bizantinos la capital Cartago Nova, pero en todo caso no debió ser después del verano de 555, pocos meses después del asesinato de Agila en marzo de dicho año.
Después de crear una magnífica base en Cartago Nova, los bizantinos avanzarían por la costa (no existía una vía que enlazara Cartago Nova y Málaga, si bien podía llegarse a ella por la vía que llevaba a Ilorcis —hoy Lorca—, Basti —hoy Baza— y Acci —Guadix—, y desde allí volvía a la costa en Urci —entre Almería y Cartagena—, Murgis —al oeste de Almería—, Turaniana —al oeste de Almería y al sur de Murgis—, Abdera —al oeste de Almería— y Malaca) mientras su aliado el rey atacaba Sevilla, obligaba a Atanagildo a disponer de sus fuerzas y los visigodos se masacraban entre sí.
Seguramente los griegos se dedicaron a consolidar su poder en Cartago Nova, Basti, Acci, Abdera, Malaca y la zona del Estrecho, imposibilitando a Atanagildo derrotar a su rival, pero sin conseguir ningún éxito decisivo que hiciera peligrar la posición del rebelde, al que seguiría leal una parte de la Bética y es posible que también una parte de la Cartaginense.
Algunos autores sostienen que pudo ser la ocupación súbita de Cartago Nova la que motivara el cambio, pero ya hemos visto que lo más probable es que la ocupación de Cartago Nova se realizara en el verano de 552 o en todo caso en el verano de 555, varios meses después del asesinato.
El rey pudo negociar en el invierno de 554 a 555 un nuevo acuerdo con Justiniano, que implicara, por ejemplo, la cesión de Cartago Nova (en tal caso los bizantinos sólo dominarían Málaga y una zona indeterminada de la Bética) o renuncias inaceptables para la nobleza.