carmelo

carmelo

1. s. m. RELIGIÓN Convento de religiosos carmelitas.
2. RELIGIÓN Orden de estos religiosos ingresó en el carmelo. carmen
Traducciones

carmelo

Carmine

Carmelo

SMCarmelite convent
Ejemplos ?
A eso de las 3 y 20 salió el Volantuzo á revolver la arena con un pinto, que se encontró con un carmelo de regular alcance y de mejor l&mina.
Y aconteció hallarse esquilando sus ovejas en el Carmelo. 3 El nombre de aquel varón era Nabal, y el nombre de su mujer, Abigail.
ientras sus amos y todos los demás servidores salían por la vetusta portalada tupida de hiedra, que ya encubría el blasón de los Valdelor, Carmelo, el mayordomo viejo, experimentaba el mismo recelo de costumbre, siempre que le dejaban así, guardando el pazo, solo, como se deja en un corral a un mastín desdentado y caduco.
Ade- rezados los gallos, con el careo v la navaja, y puestos en el redondel, partió con presteza el pinto, bajando el cuarto al carmelo, que no quiso darse por vencido ha»ta que una nueva acometida del contrario, que era de mucho re gistro, le quitó el habla.
Así lo afirmaban las amigas y vecinas que la escoltaban en la última jornada, y así lo repitió el sepulturero, el tío Carmelo, con aquella risa suya tan especial y tan fúnebre, que cuajaba la sangre en las venas.
A lo cual, María Lorenza, mozallona fornida, que así barría y guisaba como ensillaba la yegua de su señor, exclamaba briosa: -¡A fe, yo tumbo a uno! ¡Así Dios me salve, le tumbo escarranchado! Carmelo agachaba la cabeza.
caja, cuarta parte y mejoras, y que por un tris no fué capote, empezaron las chuscas. Apareció un cenizo de alcance, enjuto y barrillón, con un Carmelo de me- jor estampa.
El tío Carmelo era un hombrecillo de unos cincuenta y tantos años, de faz descarnada y cínica -la faz que presentan las calaveras, que es sabido que, a su modo, ríen siempre-.
Resolución mediante la cual se otorga competencia territorial para el conocimiento de las causas en materia de Delitos de Violencia Contra la Mujer, de la extensión Tumeremo del Circuito Judicial, con Competencia de Delitos de Violencia Contra la Mujer del estado Bolivar. = Resolución mediante la cual se otorga Jubilación Especial al ciudadano Carmelo Ramón Tovar Beltrán.
No es de extrañar que don Cipriano saliese hacia Proenza de humor perruno, al paso que su hija Ermitas iba jubilosa, a lomos de su pollina gris enjamugada de terciopelo granate y con frontelera de lucios cascabeles. Ermitas se reía en las narices de Carmelo, al mirarle tan cariacontecido.
¿Por qué no vienes también a Proenza? Carmelo señalaba a sus piernas flojas, temblonas, de achacoso, y murmuraba: -No hay ánimos...
Para la séptima pelea, que era de a pico y no de a naranja como las anteriores, había reservado el condesito un gallo que contaba más victorias que Napoleón. Era un carmelo-tostado o ajiseco, cabeza rota, cola blanca, remontador alegre y de más estampa que un San Miguel.