Caribdis


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Caribdis (Chárybdis)

 
Gran remolino que forman las aguas del mar en el estrecho de Mesina, en Calabria.
Ejemplos ?
Odiseo se la dio en primer lugar a Tiresias, luego a su madre, Anticlea, y también bebieron la sangre varias mujeres destacadas y algunos combatientes que habían muerto durante la guerra de Troya. Las sirenas. Escila y Caribdis. La Isla de Helios.
Para ello, siguiendo los consejos de Circe, Odiseo ordenó a sus hombres taparse los oídos con cera exceptuándolo a él, que mandó ser atado al mástil. Escaparon también de las peligrosas Caribdis y Escila.
En esta época protohistórica las historias y leyendas que refieren las aventuras y riquezas conseguidas y por conseguir se sitúan en las zonas del Mediterráneo occidental envueltas en un misterio mítico: los trabajos de Hércules (Gerión, columnas de Hércules), viajes de Ulises (Scila y Caribdis, Ogigia -la isla de Calipso que Unamuno identificó con la isla de Perejil y el origen del nombre de España-, los Lotófagos), la Atlántida, el jardín de las Hespérides o Islas Afortunadas, etc.
Aparecen personajes y situaciones inolvidables como Orgía, la hechicera; Sibila, la reina de las serpientes; la incursión en la tierra de los magos; la amnesia de Tigrella y sus posteriores aventuras como esclava y fugitiva; la lucha contra Caribdis y por supuesto el enfrentamiento Final entre Kendor y Zuban con Chilon y Mina como testigos únicos, que derivaría en la independencia de este mundo.
Realizó una evocación de los muertos en el país de los Cimerios, donde llegó a conversar con las almas de su madre Anticlea, Heracles, Agamenón y Aquiles, entre otros, y con el adivino ciego Tiresias quien le señaló la peligrosa ruta que debía tomar para retornar a Ítaca. Pasó junto a la isla de las sirenas y atravesó el peligroso estrecho entre Escila y Caribdis.
En parte por el nombre y en parte por diferentes circunstancias que se relacionaban con el lugar, éste tenía para los ojos de mis compañeros y los míos, quizá porque íbamos por allí cuando faltábamos a la escuela, un aspecto más terrorífico que el que presentaba Escila y Caribdis de los tiempos de Maricastaña.
ni por el desierto de Candavia Una montaña en la Iliria, por la cual pasaba la Vía Egnatia; no es menester que pases por las Sirtes Peligrosas arenas movedizas a lo largo de la costa norte de África. ni por Escila y Caribdis Se refiere a los dos monstruos peligrosos que tuvo que pasar Ulises.
Las naves de Argos hubiesen querido alejarse del promontorio de Cafarea y del faro que encendió Nauplio por vengar la muerte de su hijo; el cauto marinero se regocija de haber pasado el estrecho de Escila; así tú huye de frecuentar los sitios que un día te fueron tan agradables; en ellos están tus Sirtes, tus rocas Acroceranias, y desde ellos vomita la implacable Caribdis las olas que acaba de tragar.
¿Qué leona a ti te engendró bajo una sola peña, qué mar, concebido, a las espumantes ondas te escupió, 155 qué Sirte, qué Escila rapaz, qué vasta Caribdis, quien tales premios devuelves por la dulce vida?
Tu temerario navegante despreció la amenaza del Austro, este es pues quien exaspera al mar del Siculum, obligándolo a levantarse en torbellinos. Buscó aproximarse al litoral, pero no hacia la margen izquierda, sino cerca de donde Caribdis enrolla los mares.
El genio del gran novelista del siglo diecinueve, como el de Homero, podría de hecho desafiar al tiempo; pero la ambientación de sus relatos patéticos, la miseria de los pobres, la maldad del poder, la crueldad sin piedad del sistema de la sociedad, se han ido tan absolutamente como Circe y las sirenas, Caribdis y los Cíclopes.
Otros os cuenten las batallas de los vientos, los mares que infestan Escila y Caribdis, y las violentas acometidas de las rocas que dominan los montes Ceraunios, en qué puntos se ocultan las Sirtes y en qué sitio el promontorio de Malea, que otros os lo refieran, y prestad crédito a sus relatos; ninguna tempestad amenaza al que los cree.