Cantar de Roncesvalles

Roncesvalles, Cantar de

 
lit. Poema juglaresco castellano del s. XIII. El fragmento que de él se conserva refiere el momento en que Carlomagno encuentra los cadáveres de Roldán, de Oliveros y del obispo Turpín.
Ejemplos ?
Los testimonios en navarro medieval son algo más escasos que los escritos en aragonés medieval. Del 1310 data una copia navarra del cantar de Roncesvalles.
Además del Cantar de mio Cid, que se conserva casi completo, nos han llegado fragmentos del Cantar de Roncesvalles y del Cantar de las Mocedades de Rodrigo.
En los dos cantares (La Chanson de Roland y El cantar de Roncesvalles) se menciona que Carlomagno lo encuentra con la espada al lado.
En este sentido, Así las cosas, por influencia de la épica francesa (a través del Camino de Santiago y de la presencia del mundo occitano en el noreste peninsular), la épica castellana solo tomó algunos temas de esta, como por ejemplo la figura de Carlomagno, en el único texto que presenta huellas del llamado ciclo carolingio, el fragmento conservado del Cantar de Roncesvalles.
Asimismo escribió una interesantísima Historia arabum, excepcional en la época por su atención a la cultura arabo-islámica, y una Breviarium Eccliesiæ Catholicæ, o Expositio Catholica Scripturæ, una historia sagrada inédita hasta la fecha, que abarca desde la creación del mundo hasta la separación de los apóstoles. Fidel Fita le supone también autor del Cantar de Roncesvalles.
Más tarde Carlos I desembarcó en Laredo, y al pasar por Aguilar se detuvo en la tumba de Bernardo del Carpio, y tomó la espada que le acompañaría durante gran parte de su vida. Brecha de Roldán Cantar de Roldán Cantar de Roncesvalles
Las onas obra conservada en España es mínima comparada con Francia: Además del casi completo (más de 3.000 versos) Cantar de mio Cid se conservan 101 versos del Cantar de Roncesvalles; el tardío Mocedades de Rodrigo; la refundición culta del Poema de Fernán González y fragmentos de Los siete infantes de Lara.
Fragmento de unos cien versos del Cantar de Roncesvalles escrito en castellano con rasgos de romance navarro-aragonés a comienzos del siglo XIII.
Solo se ha conservado de forma escrita el Cantar de mio Cid, el Cantar de las Mocedades de Rodrigo y unos cuantos versos del Cantar de Roncesvalles.
En el ámbito de los cantares de gesta, el Cantar de Roncesvalles (primera mitad del siglo XIII) relata cómo Carlomagno contempla los cadáveres de sus caballeros tras la derrota de Roncesvalles: el arzobispo Turpín, la cabeza de Oliveros y el cuerpo de Roldán, a los que dirige sendos plantos.
En ella publica estudios sobre Elena y María, los restos del Cantar de Roncesvalles, sobre el vocalismo en la toponimia ibérica etc.
Menéndez Pidal llega a la conclusión de que, no derivando el Cantar de Roncesvalles de la Chanson, «el Roncesvalles español no debió tener presente el Turpín, sino todo lo más las mismas leyendas que inspiraron el Turpín, o bien otras análogas».