Ejemplos ?
Después de ellos, fué cuando se Introdujo en la corrida cua- drillas de parlampanes, papa-huevos, cofradías de africanos y payas.
Dondequiera que estuviera mi cuarto de escribir, para ti era un gabinete cua lquiera, un sitio donde fumar y beber vino con agua de Seltz, y hablar de memeces.
Fijada la línea divisoria, se marcará, en el terreno por medio de señales visibles y permanentes, las cua­les serán costeadas a prorrata por los gobiernos de Chile y de Bolivia.
Nunca fumé cigarro con exterioridades de habano y realidades de • hamburgués. A los muchachos de mi tiempo se nos forzaba á pasar cua- tro años aprendiendo latín y nociones de griego.
La integración regional con Panambí con Venezuela, intercambio actual de combustibles líquidos con Bolivia, que ha aumentado, afortunadamente su caudal de gas natural a la Argentina; terminar la futura central Aña Cua con Paraguay, Uruguay y Salto Grande, su porción de energía y Chile, Lama Pascua y futuro paso de Agua Negra para todos los sanjuaninos y para todos los argentinos.
La presente Constitución Política de la República de Guatemala entrará en vigencia el día 14 de enero de 1986 al quedar instalado el Congreso de la República y no pierde su validez y vigencia pese a cua lquier interrupción temporal derivada de situaciones de fuerza.
A veinte metros de Inés y Morán se alzaba el monte en una sola sombra, cuya densidad sondaban apenas los rayos de luz obli­cua que filtrándose desde su cima a lo largo de los troncos, se recortaban en el profundo suelo en crudos manchones de luz helada.
A los seis meses del Gobierno, en la elección municipal, dije un discurso al país a petición expresa de la Directiva, en el cua señalé que se llevaría al país al desastre y a una inflación incontrolada.
Titubeó un momento. Y arrancando de nuevo al galope: —Está bien; decile que dentro de tres o cua­tro días iré. Dentro de dos días él se iba de allí; pero con tal respuesta aquietaba a su modo su conciencia.
Imaginacion traviesa, gala y lijereza en el de- cir, y profundidad en el concepto, se encuentran en las cua- renta adivinanzas deTerialla que hemos visto coleccionadas en un pequeno manuscrito.
Además de eso, no desea más que una elegancia muy sencilla, pues no le gustan los trajes soberbios, ni las ricas alhajas ni los muebles suntuosos a los que tienden tan calurosamente sus iguales; y este renglón vale más de cuatro mil libras por año.
Ella quiere que sean al menos sexagenarios; y todavía no hace cuatro meses, estando próxima a casarse, rompió limpiamente el casamiento porque su enamorado dejó ver que no tenía más que cincuenta y seis años y no se puso anteojos para firmar el contrato.