COR

CORCorriente Obrera Revolucionaria
Traducciones

cor

L. cor, heart;
___ juvenil___ juvenum;
___ pulmonar___ pulmonale.
Ejemplos ?
---- Is. 58, 1. Iud. epist. v. 8. 1 Tim. 6, 10. 1 Tim. 3, 15. 2 Cor. 6, 14. Eph. 3, 15. Rom. 13, 1-7. 1 Cor. 12, 27. Sap. 6, 3 ss.
15,26. 23. 2,28.29. 24 Cir. Hierosol., Catech. 17. 25. In Mat, hom.l; 2 Cor 3,3. 26. Jn 16,12.13. 27. Ibíd. 14.16,17. 28. Hech 20,28.
-Volviéndole estas Indias. Más difícil cosa fue ganarlas en los tiempos antiguos de Hernán Cortés. Yo tengo el libro de esa Historia.
1 Tim 6,8. 8. Col 3,12. 9. Sab 12, 1-2; 12,18. 10. Eclo 17,12. 11. 1 Cor 3,6. 12. Mt 18,19. 13. 1 Jn 3,17. 14. 20 de noviembre de 1890. Cf.
Los propietarios acudieron ai cuartel de Barbones reclamando la devolución, y Lerzundi, recibiéndolos muy cor- tésmente, les contestaba: —Con mucho gusto, señor mío, devolveré á usted el ca- ballo que reclama, si me comprueba que es propiedad suya y no del Estado.
Cometida esta violación, el egipcio encendió un candelabro de tres brazos, cargado de tres cirios negros, los colocó sesgadamente en dirección a La Meca, y luego, revistiéndose de una estola negra bordada con signos jeroglíficos, con un cuchillo cor-tó la fina cubierta de estaño que cerraba el ataúd.
V Tengo a la vista una circular citando a junta a los miembros de cierta cor­ poración, circular que termina con esta frase: Lo que me complazco en de­ cir a usted.
y venga acabemos con los collas, y mientras mande a su muy Vredad o Am o Q. B. S. M. Mart n Mig l de Guemes S° r Cor l. Gov r de Armas Dn Diego de Pueyrredon. Y lo transcribo a V. S.
Conforme fuimos avanzando camino en la vida democrá- tica, discurrimos que siendo Dios el primero de los republi- canos (por mucho que el catecismo lo llame Rey, y no Presi- dente, de cielos y tierra) le cuadraban mal resabios y humi- llos aristocráticos, que eso y no otra cosa significaban los cor- tiiinjes ad hoc de terciopelo y brocato.
¡Ay sol, qué bien mi mal pruebas y entiendes Ben il foco dil cor mostri nel volto, Quando á bañarte á nuestro mar deciendes! Ma tu ritorni per camino occolto, Donde cobras mas luz, yo triste quedo, In tenebroso horror chiuso, e sepolto.
Ma poi che le mi rozze, incolte carte, Y mis musas llorosas y cuitadas Povere, e prive di dolcezza, ed arte, Serán de tus orejas delicadas Per la bassezza d' il lor pigro stile Como rudas y viles desechadas, Il cor ti sacro riverente, e humile.
Q uitefta de orijen, desposada oon an ciadadano gra — 168 — nadino, permaneci6 algun tiempo en Guayaquil, y lue- go se traalado 6 la provincia de Cuenca, donde ha cor tado ella misma el hilo de bus dias.