British Museum

British Museum

 
b. art. Museo de Londres fundado en 1753, y biblioteca nacional con más de 9 500 000 volúmenes. Destacan sus colecciones de arte egipcio y griego.
Ejemplos ?
Princeton University Press. Princeton and Oxford. Campbell, T. (1987). The Earliest Printed Maps. British Museum Press. Newton, R. R. (1977).
Coliomorphae... 1877 Catalogue of the Passeriformes, or perching birds, in the collection of the British museum. Cichlomorphae, pt.I...
Fringilliformes, pt.III... 1888 Catalogue of the Passeriformes, or perching birds, in the collection of the British museum. Sturniformes...
1890 Catalogue of the Picariae in the collection of the British museum. Coraciae... 1892 Catalogue of the Fulicariae... and Alectorides...
Vidrieras de la catedral de Peterborough. El Apocalypse con miniatures, British Museum (Londres). Salterio de York, 1170, Glasgow University Library.
(1899) Catalogue of the Psittaci, or parrots, in the collection of the British museum" London (1891) "Catalogue of the Columabe, or pigeons, in the collection of the British museum" London (1893) "Catalogue of the Chenomorphae (Palamedeae, Phoenicopteri, Anseres) Crypturi and Ratitae in the collection of the British Museum" London (1895) "Due nuove specie di Uccelli dell' Isola di S.
Madrid: Fundación La Caixa. Stevens, Bethan (2008). Pre-Raphaelites. London: The British Museum Press. Morris, William (2014). Lo bueno, lo útil y lo bello.
Viajó en Europa, visitando: París, Londres, Países Bajos, Berlín (1877). Entre 1890-91 trabajó para el Museo Británico British Museum de Londres.
Albert Günther publicó su Catalogue of the Fishes of the British Museum entre 1859 y 1870, describiendo más de 6.800 especies y citando otras 1.700.
Reeves, N. and Taylor, J.H., Howard Carter: Before Tutankhamun, Londres: British Museum Press, 1992. The History Of Howard Carter por el Dr.
El enorme material sobre la historia de la economía política acumulado en el British Museum, la posición tan favorable que brinda Londres para la observación de la sociedad burguesa y, finalmente, la nueva etapa de desarrollo en que parecía entrar ésta con el descubrimiento del oro en California y en Australia, me impulsaron a volver a empezar desde el principio, abriéndome paso, de un modo crítico, a través de los nuevos materiales.
En una de sus primeras crónicas fantásticas se había visto «yaciendo en la cárcel de Horsemonger y condenado a muerte», por no haber podido resistir a la tentación de robar en el British Museum los Marco Antonio que faltaban en su colección.