Boston

Boston

 
C. de E.U.A., cap. del estado de Massachusetts; 574 280 h. Segundo puerto comercial del país y el primero de pesca. Sede de la Universidad de Harvard. Fue fundada por John Winthrop en 1630 con el nombre de Tremont y pronto se convirtió en el centro puritano de Nueva Inglaterra. En 1773 se produjo en su puerto el famoso motín del té.
Ejemplos ?
Sus patillas eran como las que todavía usan los agrimensores provinciales y comarcales, los arquitectos y los médicos de regimiento, igual que los funcionarios de policía y, en general, todos esos caballeros de mejillas rubicundas y sonrosadas que suelen jugar muy bien al boston: son unas patillas que bajan hasta media cara y llegan en línea recta a la misma nariz.
Y lo que ellos no fueron capaces de ver fue observado por un viajante de comercio de Boston, que pasó por allí una noche, ignorante de las leyendas que corrían por la región.
Leete, que caminaba delante, alcanzando a oir algo de nuestra charla, se giró para decir que la diferencia entre la era del individualismo y la de la concertación estaba bien caracterizada por el hecho de que, en el siglo diecinueve, cuando llovía, la gente de Boston ponía trescientos mil paraguas sobre otras tantas cabezas, y en el siglo veinte ponían un paraguas sobre todas las cabezas.
Para que aquellos que no hayan leído Mirando Atrás no estén en desventaja, se adjunta una reseña de los aspectos esenciales: En el año 1887, Julian West era un joven rico que vivía en Boston.
Acabas de hablarme de las chocantes condiciones de desigualdad entre la gente, los contrastes de despilfarro y necesidad, de orgullo y poder de los ricos, de abyección y servidumbre de los pobres, y todo el resto del espantoso relato." "Sí." "Parece que esos contrastes eran casi tan grandes como en cualquier otro período previo de la historia." "Es dudoso" repliqué, "si hubo alguna vez una mayor disparidad entre las condiciones de las diferentes clases que la que encontrarías en una media hora andando por Boston...
Esto se hace de la manera más sencilla, ya que los modernos medios de comunicación han abolido hasta tal punto la distancia que el hombre que vive en Boston y trabaja en Springfield, a más de cien kilómetros, están tan cerca de su lugar de trabajo como lo estaba el trabajador corriente en su época.
Muy bien; en virtud de la operación de esta garantía, ciertos granjeros de Kansas trabajaban para el propietario de dicha hipoteca, y aunque ellos nunca hubiesen sabido quién era el propietario, o el propietario quienes eran ellos, aun así ellos eran esclavos del propietario con tanta seguridad y certeza como si hubiese estado sobre ellos con un látigo en vez de estar sentado en su salón en Boston, Nueva York, o Londres.
Otra característica del Boston real, que producía un extraordinario efecto de extrañeza como cuando las cosas familiares son vistas bajo una nueva luz, era el predominio de la publicidad.
Durante la siguiente hora, sin dejar mi sillón, di la vuelta al mundo, y supe por el testimonio de mis sentidos que la transformación que había ocurrido en Boston desde mi vida anterior era una simple muestra de la que había sufrido el mundo entero de los hombres.
Me valgo de este ejemplo porque fue empleado ya por Benjamín Franklin en su primer ensayo, publicado en 1729 y titulado A Modest Inquiry into the Nature and Necessity of a Paper Currency (Una modesta investigación sobre la naturaleza y la necesidad del papel moneda) Benjamín Franklin, The Works, Vol. II, Boston, 1836.
Uno que, viviendo en Boston, trabajase a unos trescientos kilómetros (en Albany), estaría mucho mejor situado que el habitante de los suburbios que trabajase en Boston hace un siglo.
Después de haber recorrido todos los mares, vendiendo el producto de sus robos y cambiando varias veces de barco, Kidd tuvo la audacia de volver a Boston, cargado de botín, con una tripulación atrevida que le pisaba los talones.