Bismarck

Bismarck

 
C. de E.U.A., cap. de Dakota del Norte a orillas del Missouri; 44 485 h.
Ejemplos ?
Después de la guerra de 1870-1871, Bonaparte desaparece de la escena y termina la misión de Bismarck, con lo cual puede volver a descender al rango de un vulgar junker.
A la vez que disminuye la galofobia atizada por Crispi y Bismarck, va renaciendo el odio al germano, al enemigo tradicional: la Triple Alianza no impide que el pueblo italiano execre a Francisco José y abomine de Austria.
¿Acaso Bismarck no ha implorado en vano durante veinte años enteros los favores del zar, prestándole servicios aún más bajos que aquellos con que la pequeña Prusia, cuando todavía no era la "primera potencia de Europa", solía postrarse a los pies de la santa Rusia?
Defraudado en sus esperanzas de "compensaciones territoriales", por el engaño de Bismarck y por su propia política superastuta y vacilante, Napoleón no tenía otra salida que la guerra, que estalló en 1870 y le empujó primero a Sedán y después a Wilhelmshöhe.
Al acusar a Dühring, que pretendia aparecer como ultrarrevolucionario, de querer repetir en otra forma la misma necedad de Bismarck, Engels requería del partido obrero que supiese trabajar con paciencia para organizar e ilustrar al proletariado, para realizar una obra que conduce a la extinción de la religión, y no lanzarse a las aventuras de una guerra política contra la religión.
Pero Europa era demasiado pequeña para dos Bonapartes, y así la ironía de la historia quiso que Bismarck derribase a Bonaparte y que el rey Guillermo de Prusia instaurase no sólo el Imperio pequeño-alemán .
Y si una de las partes rompe el contrato, todo el contrato se viene a tierra y la otra parte queda también desligada de su compromiso. Bismarck nos lo demostró brillantemente en 1866.
Si promete voluntariamente no salirse del marco de esa ley, Bismarck y la burguesía serán naturalmente tan amables que la abolirán, pues ya no será necesaria.
Sus héroes - hablo siempre de la Alemania presente, no de la Alemania del porvenir; de la Alemania nobiliaria, burocrática, política y burguesa, no de la Alemania proletariason todo lo contrario de Mazzini y de Garibaldi: son hoy Guillermo I, el feroz e ingenuo representante del dios protestante, son los señores Bismarck y Moltke, los generales Manteufel Werder.
De clarar semejante guerra a la religión, decía Engels, significaria "ser más bismarckista que Bismarck", es decir, repetir la necedad de su lucha contra los clericales (la famosa "lucha por la cultura", Kulturkampf, o sea, la lucha sostenida por Bismarck en la década de 1870 contra el Partido Católico Alemán, el partido del "Centro", mediante persecuciones policíacas del catolicismo.
Sin embargo, muy pronto se descubrió ---las pruebas de ello cayeron en nuestras manos--- que Lassalle había, de hecho, traicionado al partido. Había cerrado un contrato formal con Bismarck (sin que éste naturalmente le diese ninguna garantía).
Tal vez el creador de la alboronía dedicó su invención á esta Sultana, como hacen hoy los más famosos cocineros, dedicando sus guisos y señalándolos con el nombre de algún ilustre personaje, Así, hay solomillo á la Chateaubriand, salmón á la Chambord, y otros condimentos á la Soubisse, á la Bismarck, á la Thiers, á la Emperatriz, á la Reina y á la Pío IX.