Berry

Berry

 
Antigua región histórica del centro de Francia, actualmente repartida entre los departamentos de Cher, Indre, Creuse, Nièvre y Allier.
Ejemplos ?
'Madre de Dios', dijo, 'viene ahora el alma de Ramón Gallegos'. "Y así nos dejó - a William Shaw, Georgw W. Kent y Berry Davis. "Yo era el líder: me tocaba a mí hablar.
Zélmire, hija del conde de Tourville, señor de Beauce, quince años, aspecto noble y un alma muy sensible. Sofía, hija de un gentilhombre de Berry, rasgos encantadores, catorce años.
Difieren en eso de las de la Alta Bretaña y gran parte de Francia. Parecen más bien emparentadas con la Groac'h de la Baja Bretaña, igual que con ciertas hadas de Berry.
Sabido es que Godoy aceptó la honra que los trujillanos le dispensaban, y que obtuvo del rey tres ó cuatro cédulas acordando mercedes á la ciudad y á su puerto. Sigamos con Bazo y Berry, dejando dormir en paz al favorito de Carlos IV.
Se me demuestra con calor que era ya tiempo de poner término a tan horribles atentados; que era tiempo en fin de dar una lección a aquellos que han hecho una habitud diaria en conspirar contra mi vida; que esto no se concluiría sino lavándose en la sangre de uno de ellos; que el Duque de Enghien debía ser esta víctima, pues que podía tomársele sobre el hecho, que hacia parte de la conspiración actual; (la de ) que se había aparecido en Strasbourg, que aun se creía que había venido hasta Paris; que debía penetrar por el Este al momento de la explosión, mientras el Duque de Berry desembarcaba por el Oeste.
Un chismoso llevó á oídos de doña Josefa Villánueva, espesa del nuevo Oidor bonaerense, las ofensivas palabras que el licenciado don Mariano de Mendoza profiriera en uno de los corrillos, siendo una de las más graves injurias haber dicho que las oidorcitas, hijas de don Juan Bazo y Berry, eran unas señoritas del pan pringado.
Kent y Berry Davis, todos ellos de Tucson, cruzaron las montañas de Santa Catalina y viajaron hacia el oeste, tanto como la configuración del terreno lo permitía.
Júpiter estaba vestido con una brigantina cubierta de terciopelo negro adornada con clavos dorados a iba tocado con un bicoquete guarnecido de botones de plata dorada y, de no ser por el maquillaje y la espesa barba que le tapaban cada uno la mitad de la cara, o por el rollo de cartón dorado cuajado de lentejuelas y cintas relucientes que empuñaba en su mano y en el que cualquier experto habría reconocido fácilmente el rayo, o, si no hubiera sido por sus piernas, color carne, con cintas entrecruzadas al estilo griego, se le podría haber tomado, tal era la seriedad de su atuendo, por un arquero bretón de la guardia del señor de Berry.
Teníamos un buen equipo, pero sin guía - sólo Ramon Gallegos, William Shaw, George W. Kent y Berry Davis". El hombre repitió los nombres de manera lenta y distintiva, como para grabarlos en las memorias de su audiencia, cada miembro de la cual lo observaba ahora atentamente, pero con una ligera aprensión respecto a sus posibles compañeros en algún lugar de la oscuridad que parecía encerrarnos como una pared negra; en los modales de este historiador voluntario no había sugerencia alguna de un propósito hostil.
Y entre tanto los dichos actos de su Majestad católica y de las cortes de 5 y 9 de noviembre de 1712, y la dicha ley de 8 de marzo del presente año se insertarán á la letra al fin del presente, con los actos de renuncia á la corona de España hechos por el señor duque de Berry en 24 de dicho mes de noviembre y por el señor duque de Orleans en 19 del mismo, como también las letras patentes de su Majestad cristianísima del mes de marzo próximo pasado en que admite las dichas renuncias y revoca sus letras patentes del mes de diciembre de 1700; todos los cuales actos de renuncia y letras patentes mencionadas hacen y harán también para siempre parte esencial de este tratado.
"Había cuatro", dijo - "Ramon Gallegos, William Shaw, George M. Kent y Berry Davis". Con este reiterado pase de lista a los muertos caminó hacia la oscuridad y no lo vimos más.
Su Majestad católica se obliga espresamente por si y por sus descendientes á sostener en favor y contra todos, sin esceptuar alguno, el derecho de sucesión de su Alteza real de Saboya y de los príncipes de la casa de Saboya á la corona de España y de las ludias según la forma establecida por los dichos actos de su Majestad y de las cortes de 5 y 9 de noviembre de 1712, reconocidos por los actos hechos por los señores duques de Berry y duque de Orleans de 19 y 24 de dicho mes de noviembre y por las letras patentes del rey cristianísimo del mes de marzo próximo pasado y por la dicha ley de 8 de dicho mes...