Ejemplos ?
Era éste un hombre muy malvado, muy grande y muy fuerte, y solo salía vestido de hierro y montado sobre un caballo negro. Tenía una barba grande, con reflejos azules, por lo que se le llamaba Barba Azul.
Estaba muy contenta aquel día, pues se acababa de prometer al más guapo y mejor muchacho del lugar, y su matrimonio había quedado fijado para después de la cosecha. Se metió cantando en el bosque, hasta el sendero de los Tres Solitarios, sin pensar apenas en Barba Azul.
Y en sus cantares de galaxia loca, se desparramaba hasta los rincones alejados de luces y caminos, de huertos y ufanías, ausentes y escondidos... Era un hombre extraño. BARBA AZUL - ¿Crees que no te vi, coqueta!
─ Toma este veneno con el que Barba Azul me envenenó ─dijo la segunda─ y arrójaselo al perro, que lo engullirá y caerá muerto. ─ Toma este gran bastón con el que Barba Azul me apaleó ─dijo la tercera─ y apóyate sobre él cuando emprendas ese largo viaje.
Al cabo de un mes Barba Azul dijo a su esposa que se veía obligado a hacer un viaje a provincias, que a lo menos duraría seis semanas, siendo importante el asunto que a viajar le obligaba.
Y luego añadieron las tres: ─ Date mucha prisa, porque Barba Azul te matará cuando regrese. ¡Buena suerte, Catherine! ¡Adiós! Y volvieron las tres a entrar en sus tumbas.
En el lugar en el que se encontraba el castillo de Barba Azul fueron vistos durante mucho tiempo unos espectros blancos, unas ánimas que eran, se decía, las de las mujeres y los sacerdotes que el malvado señor había asesinado.
Mirola Barba Azul y dijo a su mujer: -¿A qué se debe que haya sangre en esta llave? -Lo ignoro, contestó más pálida que la muerte.
Unos pajes a la puerta visten dorado uniforme; Cruzan la sala doncellas ornadas con velos blancos. (Anuncian: están Goliat y una señora biforme Que tiene la mitad pez, Barba Azul y sus dos zancos).
Así sin saber el cuándo y el dónde, del piso brotó el ogro Barba Azul, pirata brutal que ya no se esconde, rasgando cortinas de fino tul.
Flota en ella el pobre Rin Rin Renacuajo, corre y huye el triste Ratoncito Pérez, y la entenebrece la forma del trágico Barba Azul, que mata sus siete mujeres.
Y para nosotros, los niños, hay un palacio de juguetes, y un teatro donde están como vivos el pícaro Barba Azul y la linda Caperucita Roja.