Barajas

Barajas

 
Población española agregada al mun. de Madrid, del que dista 12 km, en la que se halla el aeropuerto de la cap. de España.
Ejemplos ?
Lo firman los diputados Eduardo Trejo González, Felipe Muñoz, Jaime Olivares, Fernando Lerdo de Tejada y Silvestre Fernández Barajas.
Finalmente, los dos accesos principales a las terminales 1, 2 y 3 del Aeropuerto de Madrid-Barajas, se terminaron convirtiendo en autopistas.
MAD, código ISO 4217 correspondiente al dírjam marroquí (moneda de Marruecos); MAD, código IATA correspondiente al Aeropuerto de Madrid-Barajas (España); Mad (Eslovaquia), una aldea en el distrito de Dunajská Streda (Eslovaquia); río Mad, varios ríos o localidades en Norteamérica; Mad (1997-), banda de rock de Buenos Aires (Argentina).
Sabe Dios la enfermedad que me cuesta el bañito. ¡Barajas!, parece que se han olvidado ustedes de todo lo que sabemos perfectamente.
El muchacho quiso arrojarse de rodillas e intentar súplicas, pero Quiroga, indiferente, juntaba las barajas, y el asistente era más fuerte.
Aunque en realidad, nada del conocimiento le es ajeno: Matemáticas, Economía, Estadística, Filosofía, Historia, Política, Cibernética, Informática, Astronomía, cocina, costumbres, mitos, mentiras, barajas, etc.
Si se acerca a usted en la calle, a los dos segundos se le viene a usted encima un automóvil. ¿Me lo van ustedes a negar? Hombre, ¡barajas!, bien escaparon ustedes así que él apareció... -Bueno, corriente...
Y a los fulleros o ciertos, con quien tienen particular correspondencia, avisan para que prevengan sus garrotes o pongan en razón la flor que usan, y le entreguen las barajas para que las empapelen y disfracen de manera que parezca vienen de la tienda.
La Alameda Vieja fue niña, y luego, joven, y temiendo, sin duda, el señor asistente conde de Barajas, que la engendró, y crió con tanto esmero y cariño, que la muchacha se desmandase sí campaba por su respeto, le puso de tutores y curadores, y a guisa de dueñas respetables, a los señores Hércules, para que con su experiencia la dirigiesen, vigilando y regulando su comportamiento.
Y mientras faenaba Micaela, manejando la cuchilla, entre la nube de diminutos recortes que deja el ovalado de las barajas finas, tarea a la cual ahora la dedicaban, la niña se convertía en mujer.
Sabíase que el pueblo no se indignaría, sino que se holgaría muy mucho con el Auto de fe. Dispúsose un balcón para el rey en la casa del conde de Barajas, que venía a caer en medio del testero principal del teatro.
sombras de manantial; asfixias de mar; cenizas de fuego destruidas tras sonrisas de satisfacción comprada, pagada; bien pagada; envanecidos de encarnados espermas que los levanta jefes de familia beata, frustrada promesa de un ensueño empantuflado que se derrite anonadando sábanas y tras orgasmos ociosos, sin saltar al regocijo de lo nuevo, sentarse embatado a disfrutar barajas y especuleras amistades.