Banda Oriental


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Banda Oriental

 
Ant. denominación de la República de Uruguay.
Ejemplos ?
La ganancia social de esa guerra fue la unión de los orientales, base de la unión ulterior de los uruguayos. Hasta allí la campaña oriental (la Banda Oriental, estrictamente) aparecía en permanente estado de discordancia y disgregación.
Montevideo hubiera podido rectificar el rumbo anárquico que traía la colonización por el sistema que llamamos anteriormente microcélulas, si al dictarse su auto fundacional, Zabala dispone que la jurisdicción de la autoridades de la ciudad se extendiese a todo el dominio de la Banda Oriental.
Al partir de Mercedes, el 11 de abril para la campaña militar que ahora culminaba, Artigas había anunciado la certeza de la venida de los soldados porteños a nuestros improvisados milicianos al decirles en proclama inaugural: “ Leales y esforzados compatriotas de la Banda Oriental del Río de la Plata: vuestro heroico entusiasmado patriotismo ocupa el primer lugar en las elevadas atenciones de la Exma.
La que debió ser hora de reajuste o rectificación resultó, pues, hora de subdivisión: la Banda Oriental no se reformó, desprendióse simplemente de una parte de territorio para dar asiento a Montevideo con su jurisdicción.
En México, el símbolo de la virgen de Guadalupe; en la Banda Oriental y Paraguay, los arraigados sentimientos igualitarios y antiporteños de gauchos y chacreros, significaron mucho más que el fisiocratismo de Jovellanos o las sublimes máximas de la Enciclopedia.
En la parte del Uruguay correspondiente a la Banda Oriental, vemos en cambio, que los pueblos surgieron y crecieron o desaparecieron como broto espontáneo de la tierra, tal como aun hoy mismo se ven hacer las barriadas de lata y las aglomeraciones calificadas por su triste sordidez, de pueblos de ratas en los extremos de algunos lugares, villas y ciudades.
En tal virtud es que Artigas el 1 de agosto dirigía a sus oficiales en comisión por los diversos pueblos de la Banda Oriental el siguiente y meditado oficio circular que creo hasta ahora inédito: “ Los tiranos opresores que están próximos a ser trofeos de nuestras armas vencedoras dentro de los muros de Montevideo viendo tan inmediata su ruina han invocado a los portugueses no para que los auxilien sino para entregarse bajo su dominación.
De allí para adelante, por virtud de la formación del ejército común, origen de una tradición común de sacrificios y de glorias, lo que podríamos llamar orientalidad, empieza a crecer pujante. Quedamos así con dos unidades: Montevideo por un lado y la Banda Oriental por el otro.
A veces hubo más todavía: el tesoro real cubrió el costo de las casas de los vecinos fundadores, a quienes, por otra parte, condujo de su cuenta hasta el lugar (casos de Minas y San José). El modo de ocurrir las cosas en la Banda Oriental fue bien distinto.
Cierto era que los poderes de los comisionados por indicación del Cabildo de Buenos Aires los facultaban para la transacción sólo con Montevideo y siempre que se obtuviera el reconocimiento de la autoridad de la Junta Grande en todo el territorio de la Banda Oriental que no entraba en la jurisdicción de dicha ciudad, pero aún asimismo, ¿se justificaba como necesaria la entrega al poder de Elío, de vidas y haciendas de los patriotas comprometidos en la revolución que radicaban dentro del límite de su gobierno?
El reconocimiento de la independencia por los demás Estados es un triunfo de la Banda Oriental, pero quien usufructúa luego este hecho es Montevideo porque se adueñó del Gobierno y se prebendó con el mando de todo el naciente Uruguay.
Muéstranos, todavía, la realidad histórica de nuestro Siglo XVIII, otra diferencia de Montevideo y su jurisdicción con la Banda Oriental, motivada por las marchas dispares y distintas que seguían.