Bahía Blanca

Bahía Blanca

 
C. de Argentina, en el sur de la provincia de Buenos Aires; 264 021 h. Moderna urbanización. Gran puerto comercial y pesquero. Refinería de petróleo. Importante nudo de comunicaciones.
Ejemplos ?
rterias a la vez y pulpos, que fomentan el progreso en la campaña desierta, y exprimen de ella, hasta hacerla reventar, la misma savia que le dispensan, el ferrocarril del oeste y el del sur han tendido sus rieles, en soberano esfuerzo, el primero hasta los confines de la provincia, el otro hasta el punto predestinado: Bahía Blanca.
La topografía de estos terrenos presenta dos divisiones bastante caracterizadas: la pampa baja, limitada por el cordón de lomas que precede á las sierras, y la pampa alta que concluye en las inmediaciones de Bahía Blanca.
Viajaba de la capital a Mendoza, de Mendoza a Neuquen, del Neuquen a Patagones, de Patagones a Bahía Blanca; cruzaba por todos lados las provincias de Buenos Aires, Córdoba, San Luis y Santa Fe y la Pampa Central, comparando las tierras, su valor, su feracidad y su situación, desechando por su precio elevado o por ser arenosas, o por quedar muy alejadas de una vía de comunicación, todas las que le ofrecían; éstas le parecían muy bajas y anegadizas, aquéllas eran muy altas y demasiado secas; lo que quería era una extensión grande, muchos miles de hectáreas, a precio muy bajo, de tierra muy fértil, si no muy cerca de la capital, siquiera muy cerca de una estación de ferrocarril, de alguna línea principal, más bien que de un ramal.
En 1817, en los calabozos del Callao, un comisionado de San Martín, el general Domingo Torres (también montevideano), encontró allí entre otros patriotas aprisionados en Sipe-Sipe a Rafael Pérez, capitán, montevideano, de 36 años; a Ramón Estomba (después fundador de Bahía Blanca...
Parte de ese tiempo fue empleado en recorrer la costa del océano en las inmediaciones de Bahía Blanca, hacia Monte-Hermoso, para visitar los depósitos marinos estudiados por Darwin durante la expedición de Fitz-Roy, y hacer algunos estudios en Salinas Chicas y el río Colorado.
Rufino-Rosario; Bahía Blanca-Pihúe, 1.166 kilómetros, 18.000 millones y 480.000 viviendas por 144.000 millones de pesos y 1.000 nuevas escuelas y jardines.
Todos los malandras levantan la cabeza. Uno dice: -¡El Japonés! ¿Te acordás cuando yo anduve por Bahía Blanca? Las corrimos juntos con el Japonés.
Están viajando, me informa acá el Jefe de Gabinete, 40 rescatistas del Ejército Argentino de Bahía Blanca, precisamente a la provincia del Chubut, para el incendio que sufre nuestra querida hermana patagónica.
M.A.B.: Porque los médicos de Bahía llegaron a las doce treinta más o menos. R.R.H.: Cuando nosotros salimos de Trelew para Bahía Blanca, los médicos salen de Bahía Blanca para Trelew.
Entonces ellos hicieron una lista de la gravedad de los casos y yo me acuerdo que dijeron: “Haidar es el que está mejor”, y me pusieron primero. A nosotros dos nos trasladan en avión a Bahía Blanca, éramos los que estábamos mejor.
Después, a eso de las doce y media (porque tenía un reloj justo enfrente) llegan los médicos de Bahía Blanca, llegan con unos pasos grandotes, con instrumental; me miran y dicen que hay que operar inmediatamente.
Recomiendo esta cuestión curiosa á los estudiosos que visiten esa región, siendo muy interesante saber si aun vive esta especie ó si ha desaparecido completamente en los últimos años, dejando solo su esqueleto calcáreo. Formando colecciones, permanecí hasta el 6 de Octubre en Bahía Blanca, continuando ese día viaje al río Colorado.