Béla Bartók

Bartók, Béla

 
(1881-1945) Compositor húngaro. Estudió piano y composición en Budapest. En 1940 se estableció en E.U.A. Profundo conocedor de la música popular húngara, creó a partir de esta un estilo personal. Dos grandes obras reflejan y resumen el proceso evolutivo de su estilo como compositor: seis Cuartetos para cuerda y Mikrokosmos, piezas para piano. Es también autor de la ópera Barba Azul (1918) y de Concierto para violín (1939). Como musicólogo, realizó importantes estudios sobre la música popular húngara y rumana.
Ejemplos ?
Eslavos y húngaros (súbditos del imperio) influyeron también en la música de Austria (Franz Liszt, Franz Lehár, Smetana, Dvořák, Béla Bartók...).
Por otro lado, muchos de los compositores que luego fueron identificados como modernistas, escribieron en sus inicios obras con un marcado estilo romántico, como por ejemplo Igor Stravinsky (es notable su ballet El pájaro de fuego), Arnold Schoenberg (Gurrelieder), y Béla Bartók (El castillo de Barba Azul).
Destacaron figuras como: Mijaíl Glinka, Modest Mussorgski, Aleksandr Borodin, Nikolai Rimski-Korsakov y Piotr Chaikovski en Rusia; Antonín Dvořák, Bedřich Smetana y Leoš Janáček en Checoslovaquia; Jean Sibelius en Finlandia; Edvard Grieg en Noruega; Carl Nielsen en Dinamarca; Karol Szymanowski en Polonia; Béla Bartók y Zoltán Kodály en Hungría; Edward Elgar y Ralph Vaughan Williams en Gran Bretaña; Isaac Albéniz, Enrique Granados y Manuel de Falla en España.
Maurice Ravel utilizó una escala pentatónica como base de una melodía en Passacaille, el tercer movimiento de su Trío de piano y como un pastiche de música china en "Laideronette, Emperatrice des Pagodes", que es un movimiento de su obra Ma Mère l'Oye. El mandarín maravilloso de Béla Bartók y El ruiseñor de Ígor Stravinski contienen muchos pasajes pentatónicos.
Al igual que sucede con Béla Bartók o Zoltán Kodály, músicos a los que se parece en algunas ocasiones, Janáček fue un gran estudioso de la música popular eslava.
Entre sus obras más representadas se encuentran Hunyadi László y Bánk bán. La ópera húngara moderna más famosa es El castillo de Barba Azul de Béla Bartók.
Aparte de su labor como compositor, Boulez fue un reconocido director de orquesta, especializado en obras de autores de la primera mitad del siglo XX como Maurice Ravel, Claude Debussy, Arnold Schoenberg, Ígor Stravinski, Béla Bartók, Anton Webern y Edgar Varèse.
Durante esta etapa participó en el estreno de obras de George Gershwin o Béla Bartók, además de en la interpretación y grabación de todas las sinfonías de Gustav Mahler, bajo la batuta de los directores más importantes de la época, como Anatole Fistoulari o Leonard Bernstein en el caso de la Quinta Sinfonía de Chaikovski.
En 1924 I Pini di Roma de Ottorino Respighi, en el primer movimiento titulado "I pini di Villa Borghese" (arpa). En 1943 Concierto para orquesta de Béla Bartók, en el cuarto movimiento (trombón bajo).
El año 1958 vio el estreno de su Muzyka żałobna (Música fúnebre, o "Música de lamento"), escrita para conmemorar el décimo aniversario de la muerte de Béla Bartók; esta obra recibió reconocimiento internacional, el premio anual de la ZKP y el premio de la Unesco en 1959.
Esto probablemente se le escapó Béla Bartók cuando escribió un pasaje de glissando para trombón bajo en el Concierto para orquesta.
Sin embargo, en ellas son más evidentes la impregnación de los ritmos, las armonías, las formas y los rasgos melódicos de la música popular polaca: emplea recursos «exóticos», como los bordones de quinta y las escalas modales tradicionales de su país (por ejemplo, la típica cuarta aumentada «lidia»). Hizo muy poco uso de temas folclóricos reales: creó un «folclore imaginario» como lo hizo después Béla Bartók.