Avellaneda

avellaneda

s. f. Avellanar, terreno poblado de avellanos.
NOTA: También se escribe: avellanedo

Avellaneda

 
Población de Argentina que forma parte de la conurbación del Gran Buenos Aires; 334 145 h.
Ejemplos ?
SAN FERNANDO. LIMITE NOROESTE: ZONA DE ACCESO A PUERTO ANTEQUERAS, PARC. 55 ZONA DE RUTA NICOLAS AVELLANEDA, PARC. 59, 60 DE CIRC.
LIMITE SURESTE: CHACRA 237, 240, 243, ZONA DE RUTA NAC. NICO- LAS AVELLANEDA; CH. 247, 252, 257, 261, 265, 269, 273 PARC.12 DE CH.
BARCO ÁVILA-PIEDRAHITA: Aldeanueva de Santa Cruz, Aldehuela (La), Avellaneda...
Nada, hombre, de una comida dada por Ramón Rey a Daniel Avellaneda, en que se habló de política al comenzar y de religión y de mujeres al concluir.
El sacrificio es nuestro mejor estímulo; la redención espiritual de las juventudes americanas nuestra única recompensa, pues sabemos que nuestras verdades lo son y dolorosas- de todo el continente. ¿Qué en nuestro país una ley – se dice -, la ley de Avellaneda, se opone a nuestros anhelos?.
Fueron sus padres D. Juan de Zúñiga y Avellaneda, Comendador mayor de Castilla en la Orden de Santiago, y Ayo del Príncipe D. Felipe; y de Doña Estefanía de Requesens, heredera única de esta nobilísima Casa en Cataluña, cuyo apellido y armas tomaron los hijos de este matrimonio.
Vaya, si quiere tener conciencia de lo que es la explotación capitalista, a las fundiciones de hierro de Avellaneda, a los frigoríficos y a las fábricas de vidrio, manufacturas de fósforos y de trabajo.
Ledesma, Ministerio de Guerra y Marina. Buenos Aires, Octubre 4 de 1878. Por tanto: Cúmplase, comuniqúese, publíquese y dése al Registro Nacional. AVELLANEDA. Julio A.
Si un Poeta Aragonés no hubiera pretendido desacreditar al Autor de dicha Fábula con una Segunda parte, que publicó en Tarragona en 1614 baxo el nombre del Licenciado Alonso Fernandez de Avellaneda, acaso no hubiera visto la República literaria acabada aquella última obra de Cervantes.
Alli yendo nosotros por nuestro camino salieron indios, y sin ser sentidos dieron en la retaguarda : y a los gritos que dio un muchacho de un hidalgo de los que alli yvan, que se llamava Avellaneda : el Avellaneda bolvio, y fue a socorrerlos : y los indios le acertaron con una flecha por el canto de las coraças, y fue tal la herida, que passo casi toda la flecha por el pescueço, y luego alli murio, y lo llevamos hasta Aute.
Del sexto, ó sea Presidente Avellaneda: por el Norte, los límites Sud del Departamento Ocampo; al Este y Noreste, el riachuelo Amores; al Sudeste el arroyo del Rey y los límites Sud de la Colonia Víctor Manuel 2.°; y de la concesión al señor Piazza; y al Oeste, la línea Oeste de la concesión al señor Piazza y el arroyo de Mal Abrigo.
Érase que se era, que en buena hora sea; el bien que se venga a pesar de Menga, y si viene el mal, sea para la manceba del abad; frío y calentura para la moza del cura, y gota coral para el rufo tal por cual, como diz que dio comienzo Avellaneda o el mejicano Alarcón a un libro que, valgan verdades, no he tenido coraje para leer, que allá por los años 1615 existía a la entrada de un pueblecito, en la jurisdicción de Huamanga, una doña Pacomia, vieja tan vieja que pasar podía por contemporánea de las cosquillas, la cual vieja ejercía los importantísimos y socorridos cargos de tambera (léase dueña de posada), bruja y (con perdón sea dicho) zurcidora de voluntades.