Augusta

Augusta

 
C. de E.U.A., cap. del estado de Maine, a orillas del río Kennebek; 21 325 h.

Augusta

 
C. de E.U.A., en el estado de Georgia; 148 953 h.

Augusta

 
V. Agosta.
Traducciones

Augusta

Augusta
Ejemplos ?
Enrique González Espinoza ALCALDE Sr. José Antonio Jiménez Córdova VICEALCALDE Sra. Augusta Lapo Montalván CONCEJAL Sra. Carmen Valle Mancilla CONCEJAL Sr.
A la inteligencia destructiva, que utiliza la ciencia ola técnica en contra del hombre ola convierte en peligro de su supervivencia, hay que oponer la inteligencia del humanista que aspira a la paz verdadera, a la unidad augusta del saber humano, a la coherencia en el esfuerzo de los pueblos.
Considerando que si acaeciera nuestra muerte, quedaría acéfalo el gobierno del imperio, á causa de la ausencia de su legítima regente, nuestra augusta esposa la emperatriz Carlota; Considerando que para ocurrir á ese grave mal y procurar por nuestra parte el bienestar de la nación mexicana, aun después de nuestros días, es indispensable dejar establecido un gobierno á quien reconozca por centro de unión la misma nación; Considerando que entretanto ésta, por medio de un Congreso libremente convocado y reunido, no declare la forma en que seguirá constituida, subsiste la actual, que es la monarquía, y por lo mismo á falta nuestra, debe quedar depositado el gobierno en una regencia; Artículo primero .
En esta dolorosa alternativa hemos permanecido tres años en una indecisión y ambigüedad política, tan funesta y peligrosa, que ella sola bastaría a autorizar la resolución que la fe de nuestras promesas y de los vínculos de la fraternidad nos habían hecho diferir; hasta que la necesidad nos ha obligado a ir más allá de lo que nos propusimos, impelidos por la conducta hostil y desnaturalizada de los gobiernos de España, que nos ha relevado del juramento condicional con que hemos sido llamados a la augusta representación que ejercemos.
¡Oh, tierra abierta al sediento de libertad y de vida, dinámica y creadora! ¡Oh barca augusta, de proa triunfante, de doradas velas!
El aspecto de las montañas, el ruido de los torrentes, el silencio del monasterio, la religión grande y majestuosa, los religiosos humildes y penitentes, el tiempo despreciado y la eternidad siempre presente, debían de hacer nacer bajo la pluma de los huéspedes que se sucedían en la augusta morada altos pensamientos y delicadas expresiones.
No; los ha habido. Eran las ruinas de la antigua Emerita Augusta. La humilde Mérida, semejante a las aves nocturnas, hace su habitación en las altas ruinas.
No se exigen sino capacidades, ni se necesita de poseer bienes, para representar la augusta función del Soberano; mas debe saber escribir sus votaciones, firmar su nombre, y leer las leyes.
Los que en Sevilla fusilaron a la Virgen; los que en Tortosa metieron un asno en el templo para que rebuznase en el altar mayor; los que, sin respeto a sus canas venerables, ya que no a su augusta investidura...
Los claros clarines de pronto levantan sus sones, su canto sonoro, su cálido coro, que envuelve en un trueno de oro la augusta soberbia de los pabellones.
¿Quiénes son los soberbios que se arrogan el derecho de enfrenar cosa que nace libre, de sofocar la llama que enciende la naturaleza, de privar del ejercicio natural de sus facultades a criatura tan augusta como el ser humano?
Tierra que ha sabido fructificar el sudor de sus hombres esclavizados por la opresión y el fulgor de la sangre derramada por aquéllos que la soñaron tal cual siempre se ha erguido, aunque a los tránsfugas no les parezca así: magnánima, augusta, orgullosa de su pasado, consciente de su presente y sin temores ante lo futuro.