Atlántida

Atlántida (Atlántis)

 
Continente fabuloso que se extendía por gran parte del océano Atlántico, y que desapareció a consecuencia de un cataclismo.

Atlántida

 
Departamento de Honduras; 4 251 km2 y 238 741 h. Cap., La Ceiba.
Traducciones

Atlántida

Atlantis

Atlántida

SFAtlantis
Ejemplos ?
La voyante (1923) (inconclusa) Jeanne Doré (1916) (como Jeanne Doré) Ceux de chez nous (1915) (película biográfica) Mères françaises (1915) (como enfermera) Le duel d'Hamlet (1900) (como Hamlet) Sarah Bernhardt à Belle-Isle (1912) (como ella misma) Elisabeth, reigne d'Angleterre (1912) Adrienne Lecouvreur (1912) (como Adrienne Lecouvreur) La dame aux camélias (1911) (como Camille) Tosca (1908) (como Tosca) Carmen Verlichak, Las diosas de la Belle Époque y de los 'años locos, Editorial Atlántida, Buenos Aires, 1996 (ISBN 950-08-1599-0) (En inglés)
VI Esmeralda de mágica hermosura Con sus lares de exótica belleza La Pedrera y su cerro cual gigante Se muestra imponente altivo y colosal, Sus ciudades emblema del progreso De la selva se levantan legendarias Cual leyenda mitológica de griegos Como Atlántida sumergida en el mar.
Si no se hubiera terminado esa obra, totalmente financiada por el Gobierno nacional, ejecutada por el municipio y controlada por el municipio de Vicente López, pero totalmente financiada por el Gobierno nacional, esos 250 millones de litros de agua posiblemente hubieran estado sobre el Barrio Saavedra, que no se hubiera llamado Saavedra, si no seguramente se hubiera llamado Venecia o tal vez Atlántida porque estaría sepultado por el agua.
A partir de entonces atravesó tierras exóticas y extraños mares, y se hundió con la Atlántida, antes de que un pescador de Minos lo atrapara en su red y lo vendiera a los cobrizos mercaderes del tenebroso país de Khem.
Diputado por el Departamento de Colón, Francisco Leiva. Diputado por el Departamento de Cortés, F. Guerrero. Diputado por el Departamento de Atlántida, F. A. Matute.
he aquí Canaán la preñada, la Atlántida resucitada; he aquí los campos del Toro y del Becerro simbólicos; he aquí el existir que en sueños miraron los melancólicos, los clamorosos, los dolientes poetas y visionarios que en sus olimpos o calvarios amaron a todas las gentes.
Earl C. Cooper, Diputado por el Departamento de Islas de la Bahía. Horacio Moya Posas, Diputado por el Departamento de Atlántida. G.
No aconsejo a los lectores, si estudian Geografía, que se molesten en buscar en mapa ni en atlas alguno este reino y este continente, porque hace tantos siglos que ocurrió lo que voy contando que, o mudarían de nombre aquellas regiones, o se las tragaría el mar, como aseguran que sucedió con otra muy grande que nombran Atlántida.
Posterior al tiempo de los seísmos excesivos y de los cataclismos originados en un día y una noche terriblemente penosa, la clase guerrera vuestra, toda a la vez, se ocultó bajo la tierra, y la tierra insular de la Atlántida, de forma similar, debajo de la mar desapareció; por ello ahora es intransitable e inescrutable la salida por aquél piélago de fango, de poca profundidad, que es un auténtico impedimento que la tierra insular produjo al asentarse.
¿A qué raza se refería? ¿Acaso a los habitantes de la Atlántida? Enrique lamentaba no tener tanta erudición como para saber el origen de ese misterio que se le clavaba ya como una ortiga en el cerebro o como un arenisco en la piel.
-La urbe rota es la Atlántida, donde todos los atlantes vivían felices cubiertos por el amor de unos a otros y que se erigía en una hermosa rosa de zafiro, de la cual emanaban energías tranquilizadoras.
En cuanto a la tierra insular Atlántida, esta era grandiosa, confederada, maravillosa y poderosa; de reyes que gobernaban, además de en toda la tierra insular en muchas otras tierras insulares y regiones de la tierra firme, y también sobre estas -regiones- del interior, hacia acá, que son las primeras de Libia, por un lado, hasta cerca de Egipto, y las de Europa hasta la Tirrenia (península itálica).