Atahualpa

Atahualpa

 
(1500-1533) (Atabalipa) Emperador inca en 1525-33, hermano de Huáscar. La división del Imperio entre ambos hermanos provocó el estallido de la guerra civil. Pizarro hizo prisionero a Atahualpa, matándolo a pesar del alto rescate pagado.
Ejemplos ?
El Inca se aespañoló (verbo de aquel siglo, equivalente a se españolizó) fácilmente, cobrando gran afición y aun destreza en ambos juegos, sobresaliendo como ajedrecista. Estaba escrito que como al Inca Atahualpa, la afición al ajedrez habáa de serle fatal al Inca Manco.
El Aviso Atahualpa, comandado por el Capitán Víctor Naranjo Fiallo i el Cañonero Calderón, comandado por el Capitán Rafael Moran Valverde, jugaron papel destacado en la defensa de la Bahía i diariamente, con su sola presencia, impidieron que las cañoneras peruanas se acerquen i obtengan su blanco, pues, los proyectiles no bajaron de quince metros del edificio de la Aduana i del Muelle donde se encontraba una cantidad de armamento ecuatoriano.
Tal como su padre, prosiguió en las conquistas, logrando formar un reino vasto y poderoso, denominado Tahuan-Tin-Suyo (los cuatro extremos del mundo) Al morir Huayna-Cápac, a los 50 años de reinado, dejó su Imperio a sus dos hijos: Atahualpa y Huáscar.
El reino de Quito correspondió a Atahualpa y el Imperio del Cuzco a! Huáscar. En esta misma época Atahualpa tuvo que enfrentarse con sus pueblos de Cañar y Puná, los cuales deseaban pertenecer al Imperio del Cuzco.
De muertes, proscripciones, suplicios, orfandades, ¿quién contará la pavorosa suma? Saciadas duermen ya de sangre ibera las sombras de Atahualpa y Moctezuma.
Por lo regular se copiaba un cuadro representando la prisión de Atahualpa, la revolución de Almagro el Mozo, una jarana en Amancaes, el auto de fe de Madama Castro, el paseo de Alcaldes, la procesión de las quince andas o cualquier otra escena histórica o popular.
Vio las cóleras, los odios y las persecuciones que los suyos habían de sufrir, al derramar en el mundo su divina palabra; vio las guerras y las horribles matanzas que por su nombre y en su nombre habían de ensangrentar la tierra que él había venido a redimir; y la serie innumerable de los mártires, desde Esteban hasta Delboy, desde Molé hasta Juan de Hus y hasta Atahualpa, desfiló, silenciosa, lúgubre, ante su mente contristada.
en 18 274 RICARDO PALMA SU carácter de embajador, mandado por don Francisco al cam- pamento de Inca, y logró de éste que aceptase la invitación de pasar á Cajamarca. Atahualpa, en su prisión, tomó gran cariño por Hernando de Soto, en el cual vio siempre un defensor.
II Manco Inca A Jesus Elías y Salas Despues del injustificable sacrificio de Atahualpa, se encamino Don Francisco Pizarro al Cuzco, en 1534, y para propiciarse el afecto de los cuzqueños, declaro no venir a quitar a sus caciques sus señorios y propiedades, ni a deconocer sus preeminencias, y que castigado ya e Cajamarca, con la muerte, el usurpador asesino del legitimo inca Huascar, se proponía entregar la insignia imperial al Inca Manco, mancebo de dieciocho años ,legitimo heredero de su hermano Huascar.
Fresco aún el recuerdo del suplicio de Atahualpa, princi- piada apenas la conquista, él sable avasallador del militaris- mo derribó al primer virrey del Perú, Blasco Núñez de Vela.
Las biografías de Atahualpa y de los Almagros nos pin- tan con superabundancia de pormenores y de hechos, sesuda- mente apreciados, las peripecias de la conquista, las escenas de sangre que á ella se mezclaron, y los horrores de las dis- cordias entre bandos compuestos de gente allegadiza ganosa de riquezas y dominada por las más ruines pasiones.
Esos restos eran: la corbeta “Unión”, el monitor “Atahualpa”, los vapores “Rímac” (tomado a los chilenos), “Talismán”, “Oroya”, “Limeña” y “Chalaco” (Estos tres últimos eran vapores de ruedas); las lanchas a vapor “Lima”, “John”, “Urcos”, “Tocopilla” y “Callao”.