Ariadna

Ariadna (Ariádnē)

 
mit. Hija de Minos y Pasifae. Fue amante de Teseo, al que ayudó a matar al Minotauro y dio el hilo para salir del laberinto de Creta.
Ejemplos ?
250 Mas, por parte otra, floreciente, volaba Yaco con su tiaso de Sátiros y nisigenos Silenos, a ti buscándote, Ariadna, por el amor encendido tuyo.
ARIADNA: Y después de darte gracias, ¿cuál es el gusto, Señor, a que, con novedad tanta, nos convida tu cariño, y tu prevención nos llama?
ARIADNA: Ya obedezco tu gusto, no por la causa de ver al preso ateniense a quien los hados maltratan, sino por hablar a Baco, cuya presencia gallarda va en mi pecho a sus finezas asegurando la paga.
MINOS: El cariño con que os ama mi amor, no me ha permitido que pueda tener el alma contento, sin que vosotras lo gocéis. ARIADNA Y FEDRA: Tus reales plantas besamos por tal favor.
ersonas que hablan en ella: MINOS, Rey de Creta ARIADNA...
ATÚN: Y también besa tus patas un Atún, que a ser comido viene por concomitancia, si no mandas otra cosa. ARIADNA: (¡Qué presencia tan gallarda!
CORO 2: "Tan infelizmente muere, que aun no merecen sus ansias que otro logre por trofeos el fruto de sus desgracias." ARIADNA: ¡Qué altivo sentir!
CORO 2: "No siente el héroe la muerte; la afrenta sí, que es infamia que tan bajamente muera quien nació a vida tan alta." ARIADNA: Bien dice, porque sin duda que suelen ser, en el alma, más sensibles que el morir, del morir las circunstancias.
ARIADNA Y MÚSICA: "¡Porque Fortuna ordena que en sus hazañas, haber pueda despojos, sin lograr palmas!" FEDRA Y MÚSICA: "Porque de Amor conozcan en las hazañas, que sin dejar despojos, consigue palmas!" ARIADNA: ¿Cúyas serán estas voces?
LAURA y MÚSiCA: "¡Porque Fortuna ordena que, en sus hazañas, haber pueda despojos, sin lograr palmas!" ARIADNA: ¡Oh, qué dolor en mi pecho han causado tus palabras!
CINTIA: Pero ya tu padre, a quien los Príncipes acompañan, a recibir al cautivo sale aquí. FEDRA: Pues, Ariadna, si tú gustas, esperemos a ver una tan extraña maravilla.
El ilustre Cojo de ambos pies puso luego una danza como la que Dédalo concertó en la vasta Cnoso en obsequio de Ariadna, la de lindas trenzas.