Aquiles


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Aquiles (Achileýs)

 
mit. Hijo de Peleo y de Tetis. Inmortalizado por Homero en la Ilíada. Tomó parte en la guerra de Troya, mató a Héctor y murió a manos de Paris de una herida en el talón.
Traducciones

Aquiles

Achilles, Achilleus

Aquiles

Achilles

Aquiles

Achille

Aquiles

Achille

Aquiles

Achilles

Aquiles

Aquiles

Aquiles

Achilles

Aquiles

Ахил

Aquiles

Achilles

Aquiles

Achilles

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אכילס

Aquiles

アキレス

Aquiles

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Aquiles

Achilles

Aquiles

SMAchilles
Ejemplos ?
Pero resulta que las más recientes novedades traídas por el de los pies alados, Hermes, indicaban que ya de nada servían las hazañas de sus notables hijos e hijas; ni Hércules ni Aquiles ni Héctor ni Odiseo; es más, ni Homero que los engreídos historiadores daban también por inexistente, debía ser tomado en cuenta en las escuelas.
Conozca usted que sus banderillas iban mojadas con la sangre del centauro Quirón, o en la de la Hidra, y producen, por lo menos, como las de Hércules, a Filoctetes, largos padecimientos, terribles llagas, que sólo se borran con los restos y polvo del arma que hirió, semejantes a las que hacía la lanza de Aquiles.
Algo más pobladas las cejas, se contraían constantemente en arrugas nerviosas, y con esto y el titilar continuo de los ojillos amarillentos, el gesto que daba carácter al rostro de Aquiles era una especie de resol ideal esparcido por ojos y frente; parecía, en efecto, perpetuamente deslumbrado por una luz muy viva que le hería de cara, le lastimaba y le obligaba a inclinar la cabeza, cerrar los ojos convulsos y arrugar las cejas.
Todos oían el himno de los astros que descubrió Pitágoras; sólo él, Aquiles Zurita, estaba privado, por sordera intelectual, de saborear aquella delicia; pero en compensación tenía el consuelo de gozar con la fe de creer que los demás oían los cánticos celestes.
¿Crees efectivamente que Alceste hubiera sufrido la muerte en lugar de Admetos, que Aquiles la habría buscado para vengar a Patroclo y que vuestro Codrus se habría sacrificado para asegurar la realeza a sus hijos, si no hubiesen esperado dejar este imperecedero recuerdo de su virtud que aún vive entre nosotros?
En efecto, el que ama es algo más divino que el que es amado, porque está poseído de un dios. Por esto ha sido Aquiles todavía mejor tratado que Alceste después de su muerte en la isla de los bienaventurados.
En ese camino andamos, y como Aquiles Nazoa dijo de José Martí, nos sentimos de todos los tiempos y de todos los lugares, y andamos como el viento tras esa semilla que aquí cayó un día, y aquí en terreno fértil retoñó y se levanta, como lo que siempre hemos dicho, y no lo digo aquí en Cuba porque esté en Cuba, y porque como dicen en mi tierra, en el llano venezolano, me sienta guapo y apoyao, sino que lo decíamos en el mismo Ejército venezolano antes de ser soldados insurrectos, lo decíamos en los salones en las escuelas militares de Venezuela: Cuba es un bastión de la dignidad latinoamericana y como tal hay que verla y como tal hay que seguirla y como tal hay que alimentarla.
Yo entiendo que este tema le disgusta a usted, señor diputado, lo entiendo perfectamente. Estamos tocando el talón de Aquiles. Señores diputados: Quienes militamos dentro de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, como quienes militan en cualquier otra organización, las siglas que sean, han tenido la consecuencia de un trabajo, la consecuencia de una labor.
"Los ingleses -dice Carlyle- son un pueblo mudo, pueden llevar a cabo grandes hechos, pero no describirlos". De los griegos en cambio tal vez quepa decir la inversa; toda la grandeza de Aquiles es de Homero.
-gritó el catedrático, buscando al estudiante tímido con aquel par de agujeros negros que tenía en el rostro. -Aquiles Zurita. Carcajada general, prolongada con el santo propósito de molestar al paciente y alterar el orden.
Era bachiller en artes, había cursado la carrera del Notariado, y estaba terminando con el doctorado la de Filosofía y Letras; y todo esto suponía multitud de cursos y asignaturas, y cada asignatura había sido ocasión para bromas por el estilo, al pasar lista por primera vez el catedrático. ¡Las veces que se habrían reído de él porque se llamaba Aquiles!
Bien comprendía Brunetti, más industrial que artista, que estas censuras las tenía merecidas: ¿cómo no echar de ver que la flauta de Pan, que eternamente tenían en la boca sus tenores y tiples, no bastaba, ni siquiera venía a cuento cuando Agamenón (última ópera de Formi) se decidía a sacrificar a Ifigenia, a pesar de las buenas razones del comedido Aquiles?