Antonio de Guevara

Guevara, Antonio de

 
(1480-1545) Historiador y ensayista español. En 1504 tomó el hábito de franciscano en San Francisco de Valladolid. Ocupó altos cargos en la orden. En 1527 ocupó el cargo de cronista general. Guevara fue una de las personalidades más importantes de su época. Sin embargo, a pesar de sus contactos con los humanistas residentes en la corte del emperador, su obra evidencia una visión medieval de las cosas, y es impermeable a los aires innovadores. Obras: Relox de príncipes o Libro áureo del emperador Marco Aurelio y Epístolas familiares, con gran variedad de temas.
Ejemplos ?
En el terreno del humanismo destacan dos corrientes; una culta y selecta en latín protagonizada por figuras como Luis Vives, Juan Ginés de Sepúlveda, Hernán Núñez de Toledo, Benito Arias Montano, Francisco Sánchez de las Brozas o Juan de Mariana, entre otros, y otra popularizante de la cultura clásica en castellano protagonizada por el incipiente manierista fray Antonio de Guevara y sus exitosas Epístolas familiares (1539) y personajes más o menos imbuidos de erasmismo como los gemelos Juan y Alfonso de Valdés o Pero Mexía y Luis Zapata, igualmente reimpresos con sus difundidísimmas Silva de varia lección (1540) y Miscelánea (1592) respectivamente.
Las 'Epístolas familiares' de Antonio de Guevara en el contexto epistolar del Renacimiento, Madison, Hispanic Seminary of Medieval Studies, 1994.
Poco podía imaginar Cervantes que el barroco reviviría esa retórica de forma todavía aún más reconcentrada que en el XVI, aunque ya en la primera mitad de este siglo XVI el franciscano obispo Antonio de Guevara anduvo tanto en la Corte del emperador Carlos V que hizo lucir igualmente la retórica del ingenio en sus escritos como los posteriores mayores representantes del conceptismo del siglo XVII, Francisco de Quevedo y Baltasar Gracián, sin alcanzar sin embargo sus niveles de exasperada concisión y esticomitia.
Fundamental fue su La realidad histórica de España (México, 1954), pero también El elemento extraño en el lenguaje (Bilbao, 1921), La enseñanza del español en España (Madrid, 1922), Lengua, enseñanza y literatura (Madrid, 1924), El nuevo Diccionario de la Academia Española (Madrid, 1925), Don Juan en la literatura española (Buenos Aires, 1924), Santa Teresa y otros ensayos (Madrid, 1932), Juan de Mal Lara y su "Filosofía vulgar" (Madrid, 1923), Los prólogos al Quijote (Buenos Aires, 1941), Lo hispánico y el erasmismo (Buenos Aires, 1942), Antonio de Guevara (Princeton...
En 1529, Antonio de Guevara, en su Reloj de príncipes hacía las siguientes comparaciones: ¡Cuánta diferencia vaya de mojar la péñola de la tinta a teñir la lanza en la sangre, y estar rodeados de libros o estar cargados de armas, de estudiar cómo cada uno ha de vivir o andar a saltear en la guerra para a su prójimo matar!.
El conceptismo español en la fórmula de la prosa de Fray Antonio de Guevara fue tan popular en Europa que incluso engendró una movimiento prosístico conceptista en Inglaterra conocido como Eufuismo.
Lo hispánico y el erasmismo (1940-42). La peculiaridad lingüística rioplatense (1941). Antonio de Guevara (Princeton, 1945). España en su historia (1948, reeditada con modificaciones diversas bajo el título de La realidad histórica de España en 1954, 1962 y 1966).
gr.: La Perfecta Casada, del maestro León; El menosprecio de la corte y alabanza de la aldea, y el Monte Calvario, de Fr. Antonio de Guevara, y hasta las Obras completas (cerca de veinte volúmenes en folio) del venerable Palafox.
Contiene: Centón epistolario del bachiller Fernán Gómez de Cibdareal; Letras de Fernando del Pulgar; Cartas de Gonzalo Ayora; Epístolas familiares de fray Antonio de Guevara; Cartas del bachiller Pedro de Rhua, por Pedro de Rúa; Epístolas familiares de fray Francisco Ortiz; Epistolario espiritual por Juan de Ávila; Cartas, por Antonio Pérez; Cartas, por Antonio de Solís; Cartas por Nicolás Antonio y Cartas marruecas, por José Cadalso.
Oficialmente el cargo de cronista de Indias se inicia con la documentación reunida por Pedro Mártir de Anglería que se pasa en 1526 a Fray Antonio de Guevara, cronista de Castilla; y con Juan López de Velasco que hace lo propio con los papeles del cosmógrafo mayor Alonso de Santa Cruz, a los que suma el cargo de cronista.
El obispo de Mondoñedo, fray Antonio de Guevara, sugirió los siguientes remedios: En esta misma línea se expresó el teólogo Alfonso de Castro en su Adversus haereses (1534) en la que se refería a " Navarra, Vizcaya, Asturias, Galicia y otras partes donde la palabra de Dios pocas veces ha sido predicada.
La capilla fue construida a instancias de fray Antonio de Guevara (franciscano, muerto en 1545), obispo de Mondoñedo, escritor y cronista de Carlos I, como capilla funeraria para ser enterrado.