Anáhuac

Anáhuac

 
Parte S de la altiplanicie central mexicana, entre la Sierra Madre Oriental y la Occidental; 2 200 m de altitud. En ella se ubican los principales núcleos urbanos del país (Ciudad de México, Guadalajara). Originariamente se denominaba así a la región de Teuochtitlán.
Ejemplos ?
La parte histórica más importante del México antiguo, es la época del esplendor, está situado entre el 600 y el 900 D.C. El desarrollo cultural en el Anáhuac estaba en todo su apogeo los centros de conocimiento como Teotihuacán, Monte Albán.
Durante siglos, nuestros ancestros subieron a las montañas y a los altos valles del Anáhuac, en peregrinaje ceremonial, defensa estratégica y protección contra las inclemencias del trópico y del desierto.
l Congreso de Anáhuac...
No la división del Anáhuac en tras reinos, sino la tendencia a la unidad que tan importante estimáis, fue una de las causas de nuestra ruina.
Supongo que no imaginas que ansío palmas ni honores: yo viví sembrando flores y en todas sé que hay espinas. Yo vengo ansioso a beber la luz y el aire natal, al Anáhuac imperial por si tengo que volver.
Cuando caí prisionero, os rogué que me mataseis con la daga que llevabais al cinto; me confortasteis ponderando mi valor y prometiéndome que mandaría como antes en el Anáhuac y sus provincias.
Tez cobriza como aquellos primeros hijos de Anáhuac, que tantas veces hicieron temblar de miedo a la España, cuando la España atrevida midió con ellos sus armas; fuerte y ágil como todos los hijos de las montañas; como un labriego, robusto; como un patriota, entusiasta; como un valiente, atrevido, y como un joven, todo alma, el hombre de aquellas selvas, el hombre de aquella casa, era el eterno modelo de esas figuras sagradas que en el altar de los siglos hacen un Dios de una estatua.
" Dije y agarrar quise del monarca el manto; pero él se deslizaba y aire sólo con los dedos toqué. -Rey del Anáhuac, noble varón, Guatimoctzín valiente, indigno soy de contemplar tu frente.
En hora buena que hubieseis ido al Anáhuac en busca de amistosas relaciones; no éramos salvajes para no comprender y estimar los beneficios de vuestra superior cultura, ni rechazar lo que hubiese sido racional y justo.
Casi al final de este periodo de decaimiento cultural cobra más fuerza otra profecía milenaria de Anáhuac, aquella que dice que habiendo sido precedido por cuatro “soles” o eras anteriores, la Tierra vivía el último período de éste que es el quinto sol, próximos a la destrucción vendría después un nuevo sol o intento humano en la tierra.
Según oí de boca de vuestros capitanes, quedaba aún independiente un reino, y lo eran no hacía cuarenta años Aragón y Castilla. Tres reyes había en el valle de Anáhuac, pero los tres confederados hacía dos siglos.
Volví los ojos al volcán sublime, Que velado en vapores transparentes, Sus inmensos contornos dibujaba De occidente en el cielo. ¡Gigante del Anáhuac!