Amurates

Amurates (Murād)

 
Nombre de varios sultanes otomanos.
Amurates I (1319-89) Sultán otomano. Sometió Macedonia y Albania y ocupó Adrianópolis, que convirtió en capital de su Imperio.
Amurates II (1403-51) Sultán otomano. Se desembarazó del usurpador Mustafá y continuó la conquista de los países del Imperio griego.
Amurates III (1546-95) Sultán otomano. Tomó varias provincias de Persia.
Amurates IV (1611-40) Sultán otomano. Tomó Bagdad a los persas y reconstruyó su Imperio.
Amurates V o Murad (1840-1904) Sultán de Turquía. Afectado de enajenación mental, fue sustituido por Abdul-Hamid II.
Ejemplos ?
En el campo safávida, la muerte de Abbas el Grande (1629) marcó el inicio de una decadencia en que aumentaron los desórdenes internos, y los persas fueron acosados por el otomano Amurates IV, por los uzbecos en el Jorazán, y en el sur por el imán de Omán, quien había expulsado previamente a los portugueses de Mascate.
A partir de aquí, una serie de gobernantes ineptos hicieron florecer las intrigas de palacio, hasta que la acción combinada del sultán Murad IV (o Amurates IV) y de la Casa de Koprulu motivó una intensa reforma administrativa.
El acto de besar la mano del Príncipe, considerado como un favor real, estuvo también en uso y desde muy antiguo en la corte de los Sultanes; uso que se interrumpió con motivo de la muerte de Amurates I por un soldado serbio que, bajo pretexto de besar la mano al Emperador, se acercó a él y le asesinó.
Cualquiera que ha escrito sobre nuestros deberes, ha escrito bien en todos los países del mundo; por que no ha escrito, sino con su razón. Todos han dicho una misma cosa: Sócrates y Epicuro, Confucio y Cicerón, Marco Antonino y Amurates II han tenido la misma moral.
Muchos de ellos, tanto en Aragón como en las Alpujarras (los monfíes), eran moriscos, como los hermanos Lope y Gonzalo Xeniz; el fenómeno se reprodujo también en la piratería marítima, porque muchos piratas moriscos asediaron las costas mediterráneas de España, sobre todo tras la llamada expulsión de los moriscos en 1609 por Felipe III; muchos de ellos se dedicaron a asaltar los puertos mediterráneos y atlánticos de su antiguo país, como por ejemplo el pirata Amurates.