Ejemplos ?
La zarzuela, como género específico, tuvo mucho éxito popular hasta la segunda mitad del siglo XX. Varios músicos argentinos compusieron zarzuelas, como Carlos López Buchardo con Amalia, La Pericona y Madame Lynch.
1919: Huntz Hall, actor y cantante estadounidense (f. 1999). 1921: Amalia Lacroze de Fortabat, empresaria argentina (f. 2012). 1922: Sabino Barinaga, futbolista y entrenador español (f.
Katy Jurado se convirtió en una importante y cotizada actriz en la industria de Hollywood, y obtuvo una nominación al Premio Oscar de la Academia Americana de Cine, mientras que Silvia Pinal logró reconocimiento en el ámbito del cine de arte, especialmente gracias a sus colaboraciones con el director Luis Buñuel.;Cine de rumberas En otros géneros, el cine musical estuvo representado en gran parte por el llamado Cine de rumberas, una curiosidad fílmica exclusiva de México, dedicado a la exaltación fílmica de la figura de la rumbera (bailarinas de ritmos musicales afroantillanos). Las principales figuras de este género fueron María Antonieta Pons, Meche Barba, Amalia Aguilar, Ninón Sevilla y Rosa Carmina.
Los Borbones mantuvieron la creencia en los poderes curativos de la momia del santo y, en 1760, se llevó el cuerpo al Palacio Real durante la enfermedad de la reina María Amalia de Sajonia.
También aloja un templete dedicado a Apolo y las Musas y un retrato de Luis Felipe de Orleans y su esposa María Amalia de Borbón-Dos Sicilias, obra de Franz Xaver Winterhalter.
DON BENITO: Acedera, Campanario, Coronada (La), Cristina, Don Benito, Guareña, Haba (La), Magacela, Manchita, Medellín, Mengabril, Orellana de la Sierra, Orellana la Vieja, Rena, Santa Amalia, Valdetorres, Villanueva de la Serena, Villar de Rena.
Cuando se sospechó embarazada, se entregó al novio militar gringo que la pretendía, sin que éste supiera los antecedentes, y fingió la llegada sietemesina de su bastarda. Amalia se hallaba segura de la conveniencia de ese matrimonio.
Albert Phillips, que amaba tanto a su criollita mexicana, nunca había sabido la verdad y al liberarse de la milicia, heredero de los millones de dólares de su padre recién muerto, quien adoraba a la pequeña Hellen, vuelto dueño riquísimo de astilleros en Nueva Orleáns, pasados los estruendos de la Revolución Mexicana, se asentó en el país y quiso fundar una gran descendencia. Amalia no pudo, o no quiso, tener más hijos de un extranjero al que siempre le había fingido amor.
Por eso, y aunque anónima, cual tantos maestros de banquillo que dieron su vida útil a sus alumnos, mi más remoto “flash-back” se enfoca a la maestra Amalia, anciana mujer a punto de jubilarse entonces; quien me condujo por los iniciales y mágicos vericuetos de ese metalenguaje denominado escritura, que en el escenario de lo que según tradición, había sido la casa de la Malinche frente a la Plaza de Santo Domingo, escuela Daniel Delgadillo para mi época, como un descubrimiento maravilloso, me permitía grabar lo que pensaba en aquellos cuadernillos de mis imaginerías infantiles y después, el deleite de descubrir su lectura y la de otros.
Así como los primeros no habían tenido de su feliz unión más que un hijo, Enrique y su esposa la princesa Amalia no temían más que una niña, a la que habían dado el nombre de Elena.
El pescador extranjero, que comprendió que la verdadera princesa era la que él tenía en su casa, se embarcó en su lancha con Elena y partió en busca de los príncipes Enrique y Amalia, los inconsolables padres de la niña.
Colaboró asiduamente en muchos periódicos --de modo brillante en la Revista Blanca -- y tradujo del francés o del inglés varias obras, entre las que citaremos las Memorias de Luisa Michel y Campos, fábricas y talleres de Kropotkin. Amalia Carvia dice en Las Dominicales de Madrid al hablar de Salvochea, poniéndole frente al célebre autor de Ana Karenina : "Tolstoi, con toda su alma de regenerador, no puede compararse con Fermín.