Américo Castro

Castro, Américo

 
(1885-1972) Filólogo y crítico español. Autor de: Lengua, enseñanza y literatura (1924), El pensamiento de Cervantes (1925), Lo hispánico y el erasmismo, entre otras.
Ejemplos ?
Tuvieron dos hijos, uno un gran escritor y crítico, Claudio Guillén (1924), y Teresa, que se casó con el crítico Stephen Gilman, un hispanista profesor en Harvard, discípulo de Américo Castro.
Con su labor académica y en el CEH, educó a toda una generación de filólogos españoles: Tomás Navarro Tomás, Américo Castro, Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Alonso Zamora Vicente, entre otros que en gran parte marcharon al exilio al acabar la Guerra Civil.
Lo han sabido, diversdamente, Platón, San Agustín, Juan Escoto Erígena, San Juan de la Cruz, Teresa la Santa, --así la llamaba Américo Castro-- y en nuestros días, entre otros, Emmanuel Mounier, Edith Stein, Thomas Merton.
Esto fue leído y estudiado por un grupo de profesores de la vieja Escuela Normal Superior de México y despertó tal entusiasmo, aunado a otras lecturas como las del chileno Rodolfo Lenz, el español Américo Castro o el mexicano Rafael Ramírez, que propusieron darle un cambio a la enseñanza de la Lengua y la Literatura por un enfoque que permitiera al alumnado, de modo funcional, desarrollar sus reales capacidades comunicativas ante situaciones sociales, en lugar de insistir en gramaticalismos y preciosismos lectores.
También mantuvo contacto con grandes profesores: Grammont y Millardet en Montpellier, Américo Castro y Ramón Menéndez Pidal en Madrid.
Creu Casas Sicart, bióloga, botánica y farmacéutica. Jordi Casassas Ymbert, historiador. Américo Castro, historiador. Alexandre Cirici Pellicer, tratadista, historiador del arte y crítico de arte.
Entre los miembros del llamado Novecentismo destaca en primer término Eugenio d'Ors, uno de los más importantes críticos de arte de la Europa del siglo XX, así como Ramón Pérez de Ayala (Las máscaras, Nuestro Séneca y otros ensayos), Rafael Cansinos Asséns, José María de Cossío, Américo Castro, Ramiro de Maeztu, Andrés González-Blanco, Juan Ramón Jiménez, José Ortega y Gasset, este último de aspiración más teórica que crítica en obras como Ideas sobre la novela, La deshumanización del arte o Meditaciones del Quijote.
A la mitad del siglo XX podía contemplarse repartido por todo el mundo un nutrido grupo de individualidades: Ramón Menéndez Pidal, Américo Castro, Claudio Sánchez Albornoz, Julio Caro Baroja, José Antonio Maravall, Jaume Vicens Vives (a quien se debe entre otras aportaciones, la creación del Índice Histórico Español en 1952), Antonio Domínguez Ortiz, Luis García de Valdeavellano, Ramón Carande y Thovar...
Es autor, entre otras obras, de una Gramática de las lenguas románicas (1890-1902) en cuatro volúmenes, de una Introducción al estudio de la lingüística romance (1901), que Américo Castro tradujo al español en 1914 de la segunda edición alemana con notas y adiciones, de un Diccionario etimológico de las lenguas románicas (1911-1920) en trece entregas y de un polémico El catalán.
En 1912 contrajo matrimonio con la escocesa Constance Archibald y en 1914 ingresó en la Liga de Educación Política, de la que también formaron parte Ortega y Gasset, Azaña, Fernando de los Ríos, Américo Castro, Araquistáin, Luis Bello o Ramiro de Maeztu.
Mientras autores como José Amador de los Ríos, Leo Spitzer o María Rosa Lida de Malkiel defienden el didactismo como parte inseparable de la obra, otros como Américo Castro o Sánchez Albornoz lo niegan, y consideran que Juan Ruiz fue más cínico que moralista, más hipócrita que piadoso.
Originariamente se trataba de un saco de lana bendecido por el cura, de donde viene el nombre de saco bendito que da lugar a sambenito por asimilación fonética con San Benito. Américo Castro, Revista de Filología Española, XV, 179-80.