Alejandro Sawa

Sawa, Alejandro

 
(1862-1909) Literato español. Autor de Crimen legal y Noche.
Ejemplos ?
Tiene muchos rasgos de la personalidad del autor. Madame Collet, su mujer, es francesa, al igual que la esposa de Alejandro Sawa.
Antes de llegar, pasó brevemente por Nueva York, ciudad en la que conoció al ilustre poeta cubano José Martí, con quien le unían no pocas afinidades; y realizó su sueño juvenil de viajar a París, donde fue introducido en los medios bohemios por el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo y el español Alejandro Sawa.
La base de aquella bohemia la formaron escritores del decadentismo modernista, como Francisco Villaespesa, Emilio Carrere, Alejandro Sawa, Armando Buscarini, Ernesto Bark, Pedro Luis de Gálvez, Dorio de Gádex, Ramón Prieto, Alfonso Vidal y Planas, Eliodoro Puche, Zamacois, Nakens, Pujana, Dicenta y en sus periodos juveniles Rubén Darío, Ramón María del Valle-Inclán, Manuel Machado y Pío Baroja, entre otros muchos.
Carmen de Burgos hace mención del café y de los personajes que asisten a sus tertulias en su novela Los negociantes de la Puerta del Sol. El escritor bohemio llamado Alejandro Sawa era un tertuliano habitual.
Durante el desempeño de su cargo diplomático, se enemistó con su antiguo amigo Alejandro Sawa, quien le había solicitado ayuda económica sin que sus peticiones fueran escuchadas por Darío.
Aparece en Luces de bohemia de Ramón María del Valle-Inclán bajo el nombre de Basilio Soulinake, aunque este autor lo usa también en otros libros (La guerra carlista, La lámpara maravillosa). Lo cita en sus memorias Alejandro Sawa y lo evocan también en sus escritos Pío Baroja y Azorín.
Fin de siglo:Modernismo, 98 y bohemia. Madrid: Cuadernos para el Diálogo.;1977 12. Alejandro Sawa, Iluminaciones en la sombra, ed.
Poesía completa, Canarias: La Página 56. Kiliagonía (reed). Canarias: La Página;2008 57. Alejandro Sawa. Crónicas de la bohemia. Ed.
Acompañado por otros bohemios, como Pedro Barrantes, Alejandro Sawa, Ciro Bayo y Pedro Luis de Gálvez llevó la tópica vida desordenada nocturna.
En contraposición a los americanos, que tenían sentimientos independentistas y nacionalistas y no tuvieron mucha influencia por parte de los españoles, estos sí tuvieron influencia por parte de los americanos, especialmente después del viaje de Rubén Darío a España, en 1892 y en otros dos en 1899 y 1908: en esos viajes atrajo a la estética a gran número de seguidores: los hermanos Manuel Machado (El mal poema, La fiesta nacional) y Antonio Machado (Soledades (1903), más bien simbolista), el joven Juan Ramón Jiménez (Ninfeas, Almas de violeta, Arias tristes), el primer Ramón María del Valle-Inclán (Aromas de leyenda), y los poetas y dramaturgos Eduardo Marquina y Francisco Villaespesa, entre muchos otros (Alejandro Sawa, Emilio Carrere etc).
Pronto acude a varias tertulias madrileñas llevando la vida bohemia de la época, en las que conoce a muchas figuras destacadas de la época, como Gómez Carrillo, Pío y Ricardo Baroja, Azorín, Jacinto Benavente, González Blanco, Villaespesa, Mariano Miguel de Val, Alejandro Sawa, entre otros.
Durante estos años, participó como actor en obras teatrales como La comedia de las fieras, de Jacinto Benavente, o Los reyes en el destierro, adaptación por Alejandro Sawa de una novela de Alphonse Daudet.