Abel

Abel (Hebel)

 
bib. Segundo hijo de Adán y Eva.

Abel

 
Rey de Dinamarca en 1250-52, hijo segundo de Valdemaro II. Asesinó a su hermano mayor Erico para apoderarse del trono.
Traducciones

Abel

Abel

Abel

Abel
Ejemplos ?
Su religión era la de los pueblos salvajes y vagabundos: la ofrenda de carne palpitante rociada de grasa; el sacrificio de la res de todos los pueblos pastores, los cuales, extremando luego su devoción, llegan al sacrificio de seres humanos. Caín mató a Abel.
Del pastoreo proceden el hombre de presa, el guerrero a sueldo, el sacerdote de todos los tiempos, que convierten el cayado en signo de autoridad. Bien muerto fue Abel...
He consultado los siguientes Autores, a quienes pido disculpas y les doy rendidas gracias: Manuel de Jesús Andrade, Coronel José Antonio Gómez González, Abel Romeo Castillo, Ángel T.
Señorías, para nosotros tienen nombre y rostro (Javi, Pilar, Daniel, Eva Belén, Susana, Emilian, Carlos, Oscar, Rodrigo, Rodolfo, José Luis, Sonia, Abel...) y cada uno de ellos es imprescindible e irrepetible, pertenecen a nuestras vidas, a la de sus familias, sus amigos, sus compañeros de trabajo, de clase, eran vecinos...
PONCIANO PLANAS, Diputado por el Departamento de Choluteca. MIGUEL AUGUSTO LARDIZÁBAL, Diputado por el Departamento de Choluteca. ABEL CUBERO, Diputado por el Departamento de Choluteca.
Los hebreos no vacilaron, al confeccionar su historia religiosa, en robar sus leyendas a la Caldea, soñadora, imaginativa y novelesca. Caín fue el primer labrador. Abel vivía dedicado al pastoreo.
Caín era de carácter grave, parco en palabras y de humor sombrío, como todo el que lucha y se esfuerza, viendo incierto el porvenir; Abel, alegre y dulce, falto de preocupaciones, como un bohemio de la Naturaleza.
Corrien los pleitos todos al vicario novel, Servienlo a Teofilo, mas plus servien a él, Cogió çelo Teofilo, çenpeIló el donçel, Cambiose en Cain el que fuera Abel.
Abel. Caín y Abel los llamaba el pueblo, que los veía siempre juntos, por las carreteras adelante, los dos algo encorvados, los dos de chistera y levita, Caín siempre delante, Abel siempre detrás, nunca emparejados; y era que Abel iba como arrastrado, porque a él le gustaba pasear hacia Oriente, y Caín, por moler, le llevaba por Occidente, cuesta arriba, por el gusto de oírle toser, según Abel, que tenía su malicia.
Entré y vi a la puerta la gran suma de herejes: estaban los ofiteos, que se llaman así en griego de la serpiente que engañó a Eva, la cual veneraron a causa de que supiésemos del bien y del mal; los cainanos, que alabaron a Caín, porque, como decían, siendo hijo del mal prevaleció su mayor fuerza contra Abel.
El gran Elíseo Reclús, en su libro El hombre y la tierra, que escribió poco antes de morir con dulce serenidad de santo laico, se detiene a examinar el simbolismo que encierra la leyenda bíblica de Caín y Abel.
para que caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del inocente Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el Santuario y el altar.