Abderramán

Abderramán ('Abd al-Rahmān)

 
Nombre de varios gobernantes de al-Ándalus.
Abderramán I (731-788) Príncipe árabe, fundador de la dinastía de los Omeyas en al-Ándalus, donde fundó el emirato independiente (756). Tubo que sofocar diversas revueltas internas, como la de los mozárabes de Toledo y los beréberes de Cuenca. Protegió las letras y las ciencias y, conquistada Córdoba, trazó de su propia mano los planos de la famosa mezquita. Mereció el sobrenombre de el Sabio.
Abderramán II (792-852) Emir independiente de Córdoba. Compuso en lengua árabe unos Anales de España. Se enfrentó a los normandos que invadieron la Península.
Abderramán III (891-961) Califa de Córdoba. Siendo emir de al-Ándalus, dominó con habilidad los conflictos internos. Victorias sobre las tropas de los reinos cristianos (como la batalla de Valdejunqueras, en 920, contra Ordoño II de León, y el saqueo de Pamplona). En el año 929 se proclamó califa de Córdoba. Durante su reinado, el poderío musulmán en la península Ibérica llegó a su apogeo. La ciudad de Córdoba se convirtió en la más poblada de Europa, con las calles empedradas e iluminadas, baños públicos, bibliotecas, escuelas, etc.
Abderramán IV (m. 1018) Califa omeya de Córdoba en 1018. Fue asesinado poco después de su proclamación.
Abderramán V Último califa omeya de Córdoba (1023-24), asesinado en su palacio. Fue un notable poeta.
Traducciones

Abderramán

SMAbd-al-Rahman
Ejemplos ?
El mihrab, lugar santo que señala la qibla está en dirección sur y no la que corresponde a La Meca; es posible que esto se deba a una práctica heredada directamente de Siria por Abderramán I, ya que la Gran mezquita de Damasco también está orientada en esa dirección.
De las empresas artísticas acometidas en época emiral sobresalen las ejecutadas durante el reinado de Abderramán II cuya corte acogió a numerosos artistas, modas y costumbres orientales.
La fortaleza comenzó a construirse bajo el mandato de Abderramán III y sus obras concluyeron en 960 siendo modificada en múltiples ocasiones a lo largo de los años.
Tras cercar y conquistar Calatayud, Abderramán conquistó uno tras otro todos los castillos de la zona. Al llegar a las puertas de Zaragoza, Abu Yahya capituló, acción que el califa aprovechó para emplearlo en una ofensiva contra Navarra que concluyó en la capitulación de la reina Toda que se declaró vasalla del califa.
Este primitivo alminar, de planta cuadrada, fue más tarde derribado por Abderramán III quien construyó otro, luego parcialmente desmochado, y cuyos restos se cree que se encuentran actualmente embutidos en el campanario cristiano de la catedral.
Tiene su origen en el patio de abluciones de la mezquita de Abderramán I, siendo posteriormente ampliado y reformado durante las siguientes etapas constructivas.
Es en Córdoba, capital del califato creado por Abderramán III en 929, donde se construyen los edificios más representativos del poder andalusí, no solo la gran mezquita aludida, sino una ciudad califal a las afueras del núcleo urbano: Medina Azahara, de gran lujo y breve existencia, pues fue destruida por la guerra civil al poco de construirse.
Pero a partir del siglo X comenzó a fortificarse la ciudad, los fatimíes habían llegado al norte de África amenazando a la dinastía Omeya reinante en Al-Ándalus. Por orden de Abderramán III se construyó una gran fortaleza en la ciudad, que fue finalizada en 960.
En el siglo XX, el escritor Ignacio Olagüe Videla en su célebre y controvertido libro La Revolución islámica en Occidente (1974), supone que Abderramán I no habría construido esta mezquita y que el templo primitivo ya contaba con el famoso bosque de columnas.
Ramiro II reunió una coalición navarra, leonesa y aragonesa que aniquiló a los ejércitos del califa en agosto de 939 en la batalla de Simancas, una de las más destacadas, no ya de la historia de España, sino de la europea. Abderramán III "escapó semivivo" dejando en poder de los cristianos un precioso ejemplar del Corán, venido de Oriente, con sus valiosas guardas y su maravillosa encuadernación, y hasta su inestimable cota de malla, tejida con hilos de oro, que el sobresalto del suceso no le dejó tiempo a vestir.
Se derriba el muro de la qibla de Abderramán II, del que también quedan restos visibles en la actualidad, y se amplía el oratorio en doce crujías más en el sentido sur seguido hasta entonces.
De la puerta original solo se conserva parte del frontal interior. Puerta de San Esteban: Fue construida en el siglo VIII por Abderramán I y reformada posteriormente por Muhammad I en el año 855.